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sábado, 8 de agosto de 2015

ESTATUA REY CARLOS III (Jardín Botánico-Madrid)

En marzo de 1766 se produjo el Motín de Esquilache. Su detonante fue la orden de cambiar la capa larga y el sombrero de ala ancha de los madrileños por la capa corta y el sombrero de tres picos. La tensión subió gracias a los pasquines que circulaban por la capital y que aparecían en sitios públicos, pasquines cuyo léxico y ortografía sólo podían provenir de hombres con cultura. La manipulación realizada por sectores nobiliarios y eclesiásticos lo convirtió en un ataque directo a la política reformista llevada a cabo por ministros extranjeros del gobierno del Rey.
En Madrid el punto álgido de la revuelta se produjo cuando la muchedumbre que se había congregado frente al Palacio Real se topó con la Guardia Valona, que en 1764 había cargado contra el gentío durante la boda de una de las hijas del rey, la infanta María Luisa, con el futuro emperador de Austria. Se produjo una refriega y hubo bajas por ambas partes, sin que la Guardia Española interviniera. Carlos III recabó el parecer de sus consejeros, y aunque recibió opiniones contrapuestas, acabó siguiendo el consejo del conde de Revillagigedo, que declaró que dimitiría de su cargo antes que ordenar disparar a la multitud.
De Madrid, el levantamiento se trasladó a ciudades como Cuenca, Zaragoza, La Coruña, Oviedo, Santander, Bilbao, Barcelona, Cádiz y Cartagena entre otras muchas. Pero mientras que en Madrid las quejas se referían al gobierno de la nación, en las provincias las quejas se dirigían contra las autoridades locales, lo cual revela un problema subyacente de corrupción e incompetencia administrativa.
Los amotinados exigieron la reducción del precio de los alimentos y la supresión de la Junta de Abastos, la derogación de la orden sobre la vestimenta, el cese de ministros extranjeros de Carlos III, su sustitución por españoles y un perdón general. El Monarca desterró a Esquilache y nombró en su lugar al conde de Aranda. Se tomaron medidas para acelerar la importación de cereales desde Sicilia y se reformaron los gobiernos concejiles, añadiendo a éstos diputados del estado llano elegidos por sufragio.
La política religiosa
Desaparecidos los ministros extranjeros, el Rey se apoyó en los reformistas españoles, como Pedro Rodríguez de Campomanes, el conde de Aranda o el conde de Floridablanca. Campomanes, nombrado fiscal del Consejo de Castilla, trató de demostrar que los verdaderos inductores del motín de Esquilache habían sido los jesuitas. Se nombró una comisión de investigación y sus principales acusaciones fueron:
Sus grandes riquezas.
El control de los nombramientos y de la política eclesiástica.
Su apoyo al papa.
Su lealtad al marqués de la Ensenada.
Su participación en los asuntos de Paraguay.
Su intervención en dicho motín.
Sectores de la nobleza y diversas órdenes religiosas estuvieron claramente en contra. Por todo ello, mediante el decreto real del 27 de febrero de 1767, se les expulsó de España y todos sus dominios y posesiones fueron confiscados.
Reformas
La expulsión de los jesuitas se quiso aprovechar para realizar una reforma de la enseñanza que debía fundamentarse en las disciplinas científicas y en la investigación. Sometió las universidades al patronazgo real y creó en Madrid los Estudios de San Isidro (1770), como centro moderno de enseñanza media destinado a servir de modelo, y también las Escuela de Artes y Oficios, que han perdurado hasta el siglo XX (cuando pasaron a llamarse Escuelas de Formación Profesional, EFP). Las propiedades de los jesuitas sirvieron para crear nuevos centros de enseñanza y residencias universitarias. Sus riquezas, para beneficiar a los sectores más necesitados, se destinaron a la creación de hospitales y hospicios.
Promovió un nuevo plan de Estudios Universitarios, que fue duramente contestado por la Universidad de Salamanca, proponiendo un plan propio, que a la postre fue implantado años después.
El impulso hacia la reforma de la agricultura durante el reinado de Carlos III vino de mano de las Sociedades Económicas de Amigos del País creadas por su ministro José de Gálvez. Campomanes, influido por la fisiocracia centró su atención en los problemas de la agricultura. En su Tratado de la Regalía de la Amortización, defendió la importancia de ésta para conseguir el bienestar del Estado y de los ciudadanos y la necesidad de una distribución más equitativa de la tierra.
En 1787, Campomanes elaboró un proyecto de repoblación de las zonas deshabitadas de las tierras de realengo de Sierra Morena y del valle medio del Guadalquivir, creando las Nuevas Poblaciones de Andalucía y Sierra Morena. Para ello, y supervisado por Pablo de Olavide, intendente real de Andalucía, se trajeron inmigrantes centroeuropeos. Se trataba principalmente de alemanes y flamencos católicos, para fomentar la agricultura y la industria en una zona despoblada y amenazada por el bandolerismo. El proyecto fue financiado por el Estado. Se fundaron así nuevos asentamientos, como La Carolina, La Carlota o La Luisiana, en las actuales provincias de Jaén, Córdoba y Sevilla.

Se reorganizó el ejército, al que dotó de unas Ordenanzas en 1768 destinadas a perdurar hasta el siglo XX, se impulsó el comercio colonial formando compañías, como la de Filipinas, y mediante el Reglamento de libre comercio de 1778 que liberalizó el comercio con América. También destaca el Decreto de libre comercio de granos de 1765.
Otras medidas reformistas del reinado fueron la creación del Banco de San Carlos, en 1782, y la construcción de obras públicas, como el Canal Imperial de Aragón y un plan de caminos reales de carácter radial, con origen en Madrid y destino a Valencia, Andalucía, Cataluña y Galicia.
Hizo un ambicioso plan industrial en el que destacan como punteras las industrias de bienes de lujo: Porcelana del Buen Retiro, Cristales de la Granja y traslada la Platería Martínez a un edificio en el paseo del Prado, pero no faltaron muchas otras para la producción de bienes de consumo, en toda la geografía española.
Entre los planteamientos teóricos para el desarrollo de la industria destacó el Discurso sobre el fomento de la industria popular de Campomanes, para mejorar con ella la economía de las zonas rurales y hacer posible su autoabastecimiento. Las Sociedades Económicas de Amigos del País se encargaron de la industria y su teoría en esta época.
Hizo hospitales públicos, servicios de alumbrado y recogida de basura, uso de adoquines, una buena red de alcantarillado. En Madrid, un ambicioso plan de ensanche, con grandes avenidas, monumentos como la Cibeles, Neptuno, la puerta de Alcalá, la fuente de la Alcachofa…, la construcción del jardín botánico (trasladando al Paseo del Prado el antiguo de Migas Calientes), el hospital de San Carlos (hoy Museo Reina Sofía), el edificio del Museo del Prado (destinado originalmente a museo de Historia Natural).

Citas Célebres:
"Ningún descubrimiento se haría ya si nos contentásemos con lo que sabemos".   "Es un hecho que el hombre tiene que controlar la ciencia  y chequear ocasionalmente el avance de la tecnología". "El arte es un compendio de la naturaleza formado por la imaginación".  "De virtud hay una especie, de maldad, muchas". "La ciencia se compone de errores,  que a su vez son los pasos hacia la verdad".   "La inteligencia consiste no sólo en el conocimiento, sino también en la destreza de aplicar los conocimientos en la práctica". "Cuando hayas de sentenciar procura olvidar a los litigantes y acordarte sólo de la causa".  "La ignorancia afirma o niega rotundamente; la ciencia duda". "Saber mucho da ocasión de dudar más".  "El tiempo no es sino el espacio entre nuestros recuerdos".
"Uno no puede hablar acerca del misterio, uno debe ser cautivado por él".  "Con el conocimiento se acrecientan las dudas". "Terrible es el error cuando usurpa el nombre de la ciencia". "El hombre nunca mira al cielo porque siempre lo tiene a la vista".  "Cuando era más joven podía recordar todo, hubiera sucedido o no". 

jueves, 16 de julio de 2015

REY DON PELAYO DE ASTURIAS

El posible origen astur de Pelayo.
Las crónicas Albeldense y Rotense de la etapa final del Reino de Asturias (siglo IX) vinculan a Pelayo con la corte visigoda, al ser presuntamente éste un espatario (una especie de guardia personal) del último rey visigodo Don Rodrigo, aunque este dato ha sido cuestionado por algunos historiadores, especialmente a partir de la publicación de los trabajos de Abilio Barbero y Marcelo Vigil al respecto: resultaría paradójico que los astures, que se habían rebelado contra el dominio godo en tiempos del rey Wamba, aceptasen como caudillo en la nueva lucha contra los musulmanes a un aristócrata enemigo, perteneciente a un pueblo que tan sólo veinte años antes había sojuzgado a Asturias. Por otro lado, ni siquiera las regiones más romanizadas, como la Bética y la Tarraconense, opusieron una seria resistencia al colapso del reino visigótico, y la mayor parte de la aristocracia visigótica, representada por condes como Teodomiro o Casio, aceptó el nuevo dominio omeya a cambio de conservar su estatus. Incluso la viuda de Rodrigo, Egilona, fue tomada como esposa por uno de los jefes de los invasores, Abd al-Aziz, primer valí de Al-Ándalus.
Las primitivas crónicas asturianas, como la Albeldense, no incluyen la genealogía de Pelayo, aunque sí lo declaran hijo del duque Faffila —Favila— de ascendencia goda(?). Los primeros documentos que trazan un supuesto árbol genealógico de Pelayo que lo haría descendiente de Chindasvinto (como la Estoria General de España escrita por el rey Alfonso X el Sabio) son cinco siglos posteriores a los hechos. En este sentido, la ideología neogoticista que impregnó los reinados de los reyes de Asturias Alfonso II y Alfonso III hizo desvirtuar progresivamente los orígenes del reino de Asturias: se pretendía entroncar los orígenes del reino de Asturias con el estado visigótico, para de esta manera legitimar las aspiraciones imperiales de los reyes de León y de Castilla.
De hecho, el antropónimo Pelayo no es germánico (como lo son todos los nombres de los reyes visigodos), sino que deriva del griego πελάγιος (marino), lo que apuntaría a un origen hispano-romano del personaje. Por lo demás, dicho nombre de pila era usado con profusión por los habitantes del noroeste de Hispania.
En cualquier caso, lo cierto es que las informaciones proporcionadas tanto por las crónicas cristianas como por las islámicas lo presentan como un personaje estrechamente vinculado a Asturias y que poseía propiedades fundiarias en la región. De este modo, el testamento del rey Alfonso III (recopilado por el padre Flórez en su España Sagrada) menciona que Pelayo tenía tierras en Tiñana (Siero), no muy lejos de Lucus Asturum, una de las ciudades más importantes de la Asturias romana y prerromana. Por su parte, la Crónica Rotense señala que, tras su huida de Córdoba, Pelayo se refugió en Argandenes (Piloña) en pleno corazón del territorio de los luggones arganticaeni y cerca de su capital, Paelontium (Belonciu).
Asimismo, tanto Al Maqqarib como Ibn Jaldún,c en los siglos XV y XIV respectivamente, atribuían orígenes asturianos a Pelayo, y el primero de ellos, al describir los sucesos de Covadonga, califica al personaje de asno salvaje, una denominación muy poco apropiada para un pretendido miembro de la aristocracia goda y que hace pensar más bien en un caudillo procedente de las montañas y alejado de los refinados centros de cultura romano-visigóticos, pudiendo ser simplemente un hecho de propaganda y rencor escritos en una época totalmente diferente (ocho siglos después), y desde Egipto, lo que deja claras dudas sobre la fidelidad de estos "relatos" que sin testigos, ni acceso a una información lejana, y recopilando los siglos de leyendas anti-Pelayo que se pudieran haber dado en el bando musulmán a lo largo de la Reconquista; siendo esta la información accesible para un "historiador" del régimen que escribe sobre los hechos 8 siglos después y a miles de kilómetros, desde Egipto. Los relatos de otros cronistas musulmanes como Iban Al-Akir, en la que relata como "Muza" ataca al enemigo robando, destruyendo iglesias, campanas.d o Al-Nuwairie hacen referencia a un lugar denominado la roca de Pelayo, conquistado por Muza en su campaña de los años 712–714, y que los historiadores identifican con el cerro de Santa Catalina, donde se asentaba la ciudad de Gegio (Gijón). El hecho de que el topónimo portase el nombre de Pelayo sugiere que este personaje era por aquel entonces el gobernante local de la villa, aunque si el texto fue escrito con el paso de los siglos, puede ser una variación y adaptación literaria. En tal caso, la leyenda sobre el matrimonio de Munuza con su hermana Adosinda, de ser cierto, habría tenido como objetivo reforzar el pacto entre la aristocracia astur y los nuevos dominadores árabe-bereberes.
Es de destacar, que los hechos de su vida transcurren en lugares de culto prerromano. Como su enterramiento en el área dolménica que databa de época megalítica, probablemente del periodo 4.000–2.000 a. C (Abamia). O la de su hijo Favila en el dolmen de Santa Cruz. Estos enterramientos parecen seguir pautas rituales ancestrales de los jefes tribales astures.
También el refugio en Covadonga muestra un marcado carácter ritual. Así, el lugar presenta restos del culto a la DEVA (lit. diosa en céltico) y así se llama el río que salta desde la cueva, en un claro proceso de superposición de cristianización ("la Santina") sobre lugares de culto pagano.

Por último no puede dejar de resaltarse el hecho de que la transmisión del poder en el seno de la monarquía asturiana se llevaba a cabo siguiendo reglas de origen celta, residuos de una anterior estructura matriarcal: así, la mujer a menudo transmitía derechos hereditarios al marido, como sucede en los casos de los reyes Alfonso I y Silo, que acceden al poder gracias a sus esposas Ermesinda y Adosinda, ambas de la familia de Pelayo. Sólo en época posterior, a partir de Ramiro I de Asturias, se impone definitivamente la sucesión por línea patrilineal.

Frases Célebres:
“La esperanza es un árbol en flor que se balancea dulcemente al soplo de las ilusiones.” 
“Un hombre sin carácter es una nodriza sin leche. Un soldado sin armas, un viajero sin fondos.” 
“Los hijos son las anclas que atan a la vida a las madres.” 
“Un pesimista es un hombre que mira hacia ambos lados antes de cruzar una calle de una sola dirección.” .
“Los débiles sucumben, no por débiles, sino por ignorar que lo son. Lo mismo sucede a las naciones.” 
“Las arrugas son la tumba del amor.”
“Si confieres un beneficio, nunca lo recuerdes; si lo recibes, nunca lo olvides.” 
“Nosotros mismos somos nuestro peor enemigo. Nada puede destruir a la Humanidad, excepto la Humanidad misma.”
"Proyecta lo difícil partiendo de donde aún es fácil." 
“Sin piedad la justicia se torna crueldad. Y la piedad sin justicia, es debilidad.” 
“No sabemos lo que nos pasa y eso es precisamente lo que nos pasa.” 
“Tenemos dos fuerzas que nos ayudan a vivir: el olvido y la esperanza.” 
"Caminante no hay camino, se hace camino al andar." 
“Prueba en dar algo a tu prójimo, que puede ser que te sepa mejor distribuir que amontonar.” 
"Mienten quienes afirman que jamás han sentido celos. Lo que ocurre es que nunca se han enamorado." 

martes, 14 de julio de 2015

REY DON PELAYO

La moderna historiografía.
La moderna historiografía centra los inicios de la Reconquista en la antigua provincia Asturiensis,3 cuya existencia consta por esta serie de datos históricos:
-        San Valerio del Bierzo escribió su vida autobiográfica en la segunda mitad del siglo VII, el Ordo Querimonie, y dice que era originario de la provincia «Asturiensis», lugar de «espesísimas malezas, ásperas y fragosas»;
-        el Cosmógrafo de Rávena, anónimo del siglo VII, señala Asturia como una de las ocho (antes sólo eran seis) provincias de Hispania;
-        las actas del XIII Concilio de Toledo registran la presencia de ocho Duces Provinciae, dos más que en otras épocas;
-        la crónica de Alfonso III, en su versión Rotense, dice que los árabes colocaron gobernadores al frente de todas las provincias: «Per omnes prouincias Spanie prefectos posuerunt». Munuza fue el prepósito puesto al frente de la Asturiensis
La existencia de este ducado es aceptada desde hace ya tiempo por los historiadores del reino visigodo, la novedad ahora es que Pelayo podría ser hijo del Dux Asturiensis, Fafila: la Crónica Albeldense, crónica redactada en Oviedo en tiempos del rey asturiano Alfonso III el Magno, dice que el Dux Fafila —o Favila— era el padre de Pelayo y que fue muerto a manos de Witiza en tiempos del rey godo Égica.
De esta forma se explicarían muy satisfactoriamente muchos particulares acerca del origen del reino de Asturias y acerca del propio Pelayo. Se sabe que los duques eran, en los últimos tiempos del reino visigodo, «cabezas de redes de dependencias protofeudales en sus ducados». Así se explica por qué Pelayo buscó refugio en Asturias, entre la clientela de su padre, cuando Vitiza, el asesino de Favila, empuña el cetro real. Debe recordarse que la Crónica Albeldense consigna que Pelayo buscó refugio en Asturias, huyendo de Witiza, no de los musulmanes: «Pelayo reinó el primero en Asturias, en Cangas, dieciocho años. Este, como arriba dijimos, expulsado por el rey Witiza de Toledo entró en Asturias». También se entienden las propiedades fundiarias de Pelayo en Tiñana, que constan en el testamento de Alfonso III, así como la del lugar en Brece donde se hallaba cuando los enviados de Munuza tratan de apresarlo (Crónica Rotense). Se comprende mejor también el hecho de que Munuza deseara a la hermana de Pelayo como esposa (Crónica Rotense): de esa forma entroncaría con la descendencia de la última autoridad legítima en Asturias, la del Dux Favila.
La misma existencia de una provincia Asturiense reduce considerablemente las posibilidades para el posible ducado de Favila: no podría ser el de Gallaecia ni tampoco el de Cantabria porque Pelayo hubiera buscado refugio en aquellas tierras y no entre los astures, con los clientes de su padre, astures que no son otros que los habitantes de la Asturiensis. Así, de acuerdo a estos autores la resistencia de Pelayo sería la de un antiguo núcleo del reino de Toledo: el levantamiento y la resistencia finalmente triunfante de una de sus provincias contra el poder musulmán. Es preciso matizar un poco esta visión, pues estas provincias, en manos de sus duques, experimentaban una tendencia centrífuga, protofeudal, en los últimos tiempos de la monarquía visigoda, y de no haber existido la invasión musulmana, se habría consumado seguramente la disgregación del reino:

La propuesta de Pelayo hijo del Dux Asturiensis Favila fue hecha, antes que estos historiadores, por Eloy Benito Ruano, hoy académico de número de la Real Academia de la Historia.

Citas CélebreS:
“Si la libertad significa algo, es el derecho de decir a los demás lo que no quieren oír.” 
“Un compañero alegre te sirve en el viaje casi de vehículo.”.
“Tened paciencia y tendréis ciencia.” .
“La caridad es el océano de donde parten y adonde van a parar todas las otras virtudes.” 
“El presente es la viviente suma total del pasado.” 
“El bien que hemos hecho nos da una satisfacción interior que es la más dulce de todas las pasiones.” 
“No eres más santo porque te alaben, ni más vil porque te desprecien. Lo que eres, eso eres; y no puedes ser más grande de lo que Dios sabe que eres.” .
“Belleza de cuerpo no se hereda.”
“Si quieres viajar hacia las estrellas, no busques compañía.” 
“La verdad no siempre es bonita, pero el hambre de ella sí.” .
"La constancia es el complemento indispensable de todas las demás virtudes humanas."
“Los hechos no dejan de existir porque se les ignore.” 
“La ley es inexorable, como los perros: no ladra más que al que va mal vestido.” 
“No menos que el saber me place el dudar.” .
“El nacimiento de la ciencia fue la muerte de la superstición.” 

lunes, 13 de julio de 2015

REY DON PELAYO

Don Pelayo (muerto en Cangas de Onís, Asturias, 737) fue el primer monarca del reino de Asturias, que rigió hasta su muerte. Su origen es controvertido, aunque se le atribuyen los orígenes más variados. La Crónica Albeldense le hace un noble godo («XV. ITEM ORDO GOTORUM OBETENSIUM REGUM. Primum in Asturias Pelagius rg. in Canicas an. XVIIII. Iste, ut supra diximus, a Uittizzanc rege de Toleto expulsus Asturias ingressus.)a El testamento de Alfonso III, del año 869, en que el rey Magno dona al presbítero Sisnando la iglesia de Santa María de Tenciana (Tiñana, Siero) que su tío Alfonso el Casto había ganado de las propiedades pertenecientes a su bisabuelo Pelayo, vincula territorialmente a Pelayo con el área central de Asturias, aunque sin aportar datos sobre su lugar de origen. Frenó la expansión de los musulmanes hacia el norte, comenzó la Reconquista y se le ha considerado tradicionalmente como el fundador del reino de Asturias, aunque recientes investigaciones arqueológicas sugieren que podría haberlo hecho sobre una organización política local previa.
La leyenda.
Según la leyenda, Pelayo era un noble visigodo, hijo del duque Favila. Debido a las intrigas entre la nobleza visigoda, el rey Witiza conspiró para asesinar a su padre. Pelayo huyó a Asturias, donde tenía amigos o familia. Posteriormente, al sentirse inseguro en el reino, marchó como peregrino a Jerusalén. Allí permaneció hasta la muerte de Witiza y entronización de Rodrigo, del que era partidario. Con éste, ocupó el cargo de conde de espatarios o de la guardia del rey y como tal combatió en la batalla de Guadalete en abril o mayo del año 711. Tras la batalla se refugió en Toledo y, a la caída de la ciudad (714), mientras otros escapaban a Francia, él volvió a Asturias, supuestamente a custodiar el tesoro del rey visigodo.
Las primeras incursiones árabes en el norte fueron las de Muza entre los años 712 y 714. Entró en Asturias por el puerto de Tarna, remontó el río Nalón y tomó Lucus Asturum (Santa María de Lugo de Llanera) y luego Gijón, donde dejó a cargo al gobernador Munuza. Las familias dominantes del resto de las ciudades asturianas capitularon y probablemente también la familia de Pelayo.
En 718 tuvo lugar una primera rebelión encabezada por Pelayo, que fracasó. Pelayo fue detenido y enviado a Córdoba. Sin embargo, consiguió escapar y volver a Asturias, donde encabezó una segunda sublevación y se refugió en las montañas de Covadonga y Cangas, donde se mantenía la resistencia.
En 722 Munuza envió a un general, Al Qama, a someter a los sublevados. Al Qama se dirigió hacia Bres (Piloña), donde se encontraba Pelayo. Éste se dirigió huyendo hasta el monte Auseva, en el valle de Cangas y allí, en Covadonga, aniquiló al destacamento de Al Qama. Después de la batalla, el gobernador militar al mando de la mitad norte de la península Ibérica, Munuza, que tenía como base Gigia (actual Gijón), intentó escapar de Asturias y alcanzar la seguridad de sus posiciones en la meseta, pero fue dado alcance y muerto junto con su séquito y sus tropas en un valle del centro de Asturias.

Citas Célebres:
 “En la utopía de ayer se incubó la realidad de hoy, así como en la utopía de mañana palpitarán nuevas realidades.” 
“El verdadero amor, el sólido y durable, nace del trato; lo demás es invención de los poetas, de los músicos y demás gente holgazana.” .
“Sólo hay un remedio para el amor: amar más.” 
“La belleza del rostro es frágil, es una flor pasajera, pero la belleza del alma es firme y segura.” 
“Hay que dejar ir al mundo como va.”
"Yo hago lo imposible, porque lo posible lo hace cualquiera." 
“La medida más segura de toda fuerza es la resistencia que vence.” 
“La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.”
"Las pasiones tienen causas y no principios." 
“La venganza es siempre un placer de los espíritus estrechos, enfermos y encogidos.” 
“La sociedad no es una enfermedad, sino un desastre. Es un milagro estúpido que consigamos vivir en ella.” 
“Ningún legado es tan rico como la honestidad.” 
"No pretendas que las cosas sean como las deseas; deséalas como son." 
“La manera de dar vale más que lo que se da.” 
“Prohibirnos algo es despertarnos el deseo.” 

domingo, 12 de julio de 2015

REY ORDOÑO II DE LEÓN

Última campaña y muerte del rey.
A pesar de la derrota sufrida en Valdejunquera, Ordoño II reunió un nuevo ejército en la primavera del año 921 y se dispuso a combatir a los musulmanes, según refiere el obispo Sampiro. Las tropas leonesas llegaron al territorio de Sintilia, en Guadalajara, y asolaron sus tierras. Asaltaron además, entre otros, los castillos de Sarmalón, Eliph, Pálmaces de Jadraque, Castejón de Henares y Magnanza. Según Sampiro, los leoneses se internaron tanto en territorio andalusí que llegaron a una sola jornada de Córdoba, lo cual es falso,7 probablemente una confusión por Toledo. Posteriormente, las tropas leonesas regresaron a sus bases pasando por las fortalezas del río Duero y llegaron a Zamora el 1 de agosto de 921, donde halló muerta a su esposa la reina Elvira.
En 922 contrajo nuevas nupcias con Aragonta González, hija del conde Gonzalo Betótez.
A finales del verano del año 923, y a petición del rey Sancho Garcés, Ordoño II marchó con su ejército sobre La Rioja y ocupó la ciudad de Nájera, al tiempo que el rey de Pamplona se apoderaba de Viguera, apresando y dando muerte a Muhammad ibn Abdallah ibn Lubb, miembro de la familia de los Banu Qasi, y a otros nobles musulmanes. Tras asistir a la fundación del monasterio de Santa Coloma de Nájera, contrajo un tercer matrimonio con la infanta Sancha de Pamplona después de repudiar a su anterior esposa, y regresó poco después a León acompañado por Sancha.
Ordoño II de León falleció a mediados de junio del año 924, al cabo de nueve años y medio de reinado. Fue sepultado en la girola de la catedral de León tras el altar mayor. Primera Crónica General relata del siguiente modo la defunción del monarca leonés:
Despues tornose para Leon, et desi fuesse para Çamora. Et estando y adolescio et muriose dessa dolentia. Et fue enterrado en Leon en la eglesia de Santa Maria, que es la Cathedral. Et fue el so enterramiento fecho muy onrradamientre. Pero dize don Lucas de Tuy que quando este rey don Ordonno se sintio dolient, que se fizo luego levar para Leon, et que y murio.
Su hermano Fruela II usurpó el trono que correspondía a sus hijos.
Matrimonios y descendencia.
Contrajo matrimonio por primera vez con Elvira Menéndez, hija del conde Hermenegildo Gutiérrez y de Ermesenda Gatónez, hija de Gatón del Bierzo.10 Fruto de su primer matrimonio nacieron cinco hijos, quienes aparecen en la documentación con sus padres en el siguiente orden:
Sancho Ordóñez (m. 929). Rey de Galicia.
Alfonso IV de León (m. 933). Rey de León.
Ramiro II de León (m. 951). Rey de León. Ocupó el trono leonés cuando su hermano Alfonso IV renunció al mismo.
Jimena Ordóñez (m. después de 935). Figura por última vez en la documentación del Monasterio de Celanova el 6 de enero de 935 confirmando a su primo hermano, Froila, hijo de Gutierre Menéndez e Ilduara Eriz, la villa de Uillare que había heredado de sus padres y que su hermano el rey Sancho concedió a los padres de Froila, que la tenían en encomienda.
García (m. después de 934). Su nombre figura en varios de los privilegios emitidos durante el reinado de su padre.
Casó en 922 con Aragonta González, hija del conde Gonzalo Betótez y de la condesa Teresa Eriz, hija del conde Ero Fernández, y hermana de los condes Pelayo González y Hermenegildo González, con quien no tuvo descendencia, pues fue repudiada por el rey.

Contrajo matrimonio en el año 923 con Sancha de Pamplona, hija del rey Sancho Garcés I de Pamplona, con quien tampoco tuvo descendencia. Su viuda volvió a casar con Álvaro Herrameliz, conde de Álava y posteriormente con Fernán González, conde de Castilla.
Rey de Galicia(subordinado al Rey de León): 910-914.
Predecesor: Alfonso III el Magno, Rey de Asturias.
Sucesor:  Se convierte en Rey de León.
Rey de León: 914-924.
Predecesor: García I.
Sucesor: Fruela II de León.
Nacimiento: c. 871.
Fallecimiento: 924 en León.
Entierro: Catedral de León.
Familia:
Dinastía: Dinastía Astur-Leonesa.
Padre: Alfonso III de Asturias.
Madre: Jimena de Asturias.
Cónyuge:
·         Elvira Menéndez
·         Aragonta González
·         Sancha de Pamplo

Citas CélebreS:
“El dinero siempre está ahí; sólo cambian los bolsillos.” 
"Cada trecho recorrido enriquece al peregrino y lo acerca un poco más a hacer realidad sus sueños." 
 “Donde la igualdad no se discute, allí también hay subordinación.” 
"Siempre que haya un hueco en tu vida, llénalo con amor." 
“Lo horrible de este mundo es que hacemos lo posible para ser felices e impedimos que los demás lo sean.” veces, la elección es suficientemente amplía.” 
"Es mejor ser envidiado que compadecido." 
“El placer es la felicidad de los locos. La felicidad es el placer de los sabios.” 
“Si todo pudiera explicarse mediante la palabra, tarde o temprano acabaríamos con el mundo.” 
“Ninguna cuestión queda nunca concluida hasta que se concluye bien.” 
“Que discutan algunos sobre la forma de gobierno. El que mejor administra es el que mejor gobierna.”
“El que se olvida de los bienes gozados en el pasado es ya viejo hoy.” .
“La paz tiene sus victorias, no menos renombradas que las de la guerra.” 
“Menos trabajo hay en vivir bien que mal.” 
“El hombre hábil es superior al fuerte.” 

viernes, 10 de julio de 2015

REY ORDOÑO II DE LEÓN


El ejército musulmán salió de Córdoba el día 2 de agosto de 917, y llegó a la ribera del río Duero, que el omeya pretendía establecer como frontera, el día 1 o 2 de septiembre, saqueando y arrasando a su paso las tierras de los cristianos. Los musulmanes establecieron su campamento junto a la localidad de San Esteban de Gormaz, por entonces llamada Castromoros. Entonces aparecieron de improviso el rey Ordoño II y sus tropas y atacaron por sorpresa al ejército musulmán. La batalla de Castromoros es uno de los hitos de la historia medieval española. Las crónicas cristianas de la época refieren que los leoneses causaron tantas bajas a sus enemigos que el número de sus cadáveres excedía del cómputo de los astros, pues señalan que desde la orilla del río Duero hasta el castillo de Atienza y Paracuellos, todo el territorio se hallaba cubierto de cadáveres, y el ejército musulmán, derrotado, regresó a sus bases el día 4 de septiembre. Entre los numerosos musulmanes que perdieron la vida en Castromoros se hallaba el propio Hulit Abulhabat, comandante de los derrotados musulmanes, cuya cabeza mandó el rey Ordoño suspender de las almenas de San Esteban de Gormaz junto a la de un jabalí. Los navarros acudieron entonces a solicitar la ayuda del monarca leonés con la esperanza de que las tropas leonesas les ayudaran a luchar contra los musulmanes.
Resultado de imagen de rey ordoño iiPrimeras campañas militares (914-916).

Habiendo tomado posesión de León, consolidado su posición y ganado el apoyo de la nobleza, Ordoño II emprendió su primera expedición militar como rey de León en el verano del año 915, contra las tierras situadas al norte de Miknasat al Asnam, nombre con el que los musulmanes designaban a la ciudad de Mérida. Según el historiador andalusí al-Razi, emprendió la campaña por la ruta de Zamora, sometiendo primero la ciudad de Medellín, y luego el Castillo de la Culebra o Kalat al-Hanash (Castro Alange), acampando al día siguiente junto a Mérida, donde se le sometieron los gobernadores de esta ciudad y de Badajoz, pagando tributo a los leoneses, que regresaron a sus tierras con un gran botín y muchos cautivos por el camino de Toledo.
La campaña fue tan exitosa, que, tan pronto como llegó a León, el monarca quiso mostrar su gratitud a la Madre de Dios, erigiendo en su obsequio un nuevo templo catedralicio, en sustitución del entonces existente, un modesto edificio situado extramuros y consagrado a San Pedro Apóstol. A tal efecto donó su propio palacio, engrandeciendo asimismo con donaciones de tierras la diócesis legionense.

En el verano del año 916, dirigió una nueva expedición contra los musulmanes y atacó las cercanías de la ciudad de Mérida, que había amenazado en su campaña sobre Évora del 913. También ahora devastó y saqueó las áreas suburbanas que habían quedado indemnes en aquella expedición. Las tropas leonesas se enfrentaron a un ejército que había salido de Córdoba para enfrentarse a ellas y lo derrotaron, y el comandante musulmán fue apresado y llevado a León.
La batalla de Castromoros (916).
La reacción de los andalusíes no se hizo esperar. Según la Crónica Anónima de Al-Nasir, iniciaron una primera aceifa el 15 de junio de 916, bajo el mando del caid Ahmad ibn Muhammad ibn Abi Abda, regresando a Córdoba sin mayor percance. El nuevo emir cordobés, Abderramán III, haciénose eco del clamor popular contra los continuos éxitos cristianos, reunió entonces un inmenso ejército que incorporaba contingentes de la Tingitania y la Mauritania. A su mando iba de nuevo Ahmad ibn Muhammad ibn Abi Abda, llamado Hulit Abulhabat por la Crónica Post-Abeldense.
Resultado de imagen de rey ordoño iiFinalizando la primavera del año 918, y aliados entre sí Ordoño II y Sancho Garcés, rey de Pamplona, ambos monarcas movilizaron sus tropas y marcharon juntos sobre Nájera, en la Marca Superior, a la que llegaron a comienzos del mes de junio, sitiándola durante tres días. Pasaron luego a Tudela, bordearon los confines de la Morcuera y Tarazona, y penetraron en los arrabales de Valtierra, Arnedo y Calahorra, que se hallaban en poder de los Banu Qasi de Zaragoza, fueron conquistadas.
Estos sucesos irritaron tanto al emir Abderramán III que ya el 8 de julio de ese año salía de Córdoba un nuevo ejército de castigo, mandado por Badr ibn Ahmad. Las tropas musulmanas llegaron al territorio de Mutoniya o Mutonia, lugar hoy desconocido y localizado en tierras de Soria o Segovia, donde derrotaron a los ejércitos navarros y leoneses, en dos batallas consecutivas, libradas los días [14 y 16 de agosto del año 918. El retorno de los vencedores, con abundante botín y cautivos, fue celebrado en Córdoba con júbilos públicos. El cronista Sampiro se limitó a señalar que, tras la victoria de Castromoros llegó al lugar de Mitonia una aceifa musulmana, en cuyo encuentro sobrevino la ruina de muchas gentes de ambas partes, añadiendo como consuelo una cita bíblica, que atribuyó a David: "Varií sunt eventus belli".

Citas CélebreS:
 “La lógica es buena para razonar, pero mala para vivir.” 
"Lo único que me duele de morir, es que no sea de amor." 
“Hay un límite para las lágrimas que podemos derramar ante las tumbas de los muertos.” 
“Me opongo a la violencia, porque cuando parece causar el bien éste sólo es temporal, el mal que causa es permanente.” 
"En la caridad el pobre es rico, sin caridad todo rico es pobre." 
“El buen libro, de las penas es alivio.”
“El saber y la razón hablan, la ignorancia y el error gritan.” 
“Hacemos las reglas para los demás y las excepciones para nosotros mismos.”
“Lo que hace falta es tratar de someter a las circunstancias, no someterse a ellas.” 
“Templanza es moderación en el uso de lo bueno y abstinencia total de lo malo.”
“No ha de maravillarnos que el azar pueda tanto sobre nosotros partiendo de que vivimos por azar.” .
“No hay hombre en el mundo sin tribulación o angustia, aunque sea rey o papa.” 
“Cuando la verdad sea demasiado débil para defenderse, tendrá que pasar al ataque.” 
“El futuro está oculto detrás de los hombres que lo hacen.” 
“Casi siempre es injusticia la austera severidad, y la dulce caridad es casi siempre justicia.”