martes, 7 de julio de 2015

REY ORDOÑO I DE ASTURIAS

Pasó los primeros años de su vida en Oviedo, en la corte de Alfonso II, y fue probablemente asociado al trono en su juventud. A la edad de nueve años se trasladó a Galicia con su familia, región de la que su padre había sido nombrado gobernador. Completó su educación en la ciudad de Lugo, donde residía, y allí mismo inició su formación militar.
Fue nombrado gobernador provisional de Galicia mientras su padre, el rey Ramiro I, acudía a las Bardulias para contraer matrimonio con Paterna, que sería su segunda esposa. Durante dicho viaje, la vida de Ordoño cambió radicalmente, puesto que durante el mismo falleció Alfonso II. Todo parecía indicar que Ramiro sería proclamado rey de inmediato, pero Nepociano de Asturias, un noble que contaba con numerosos apoyos, se hizo proclamar rey de Asturias, hecho que favoreció la ausencia de Ramiro.
Ordoño colaboró entonces en las tareas de organización del ejército que su padre quería utilizar contra Nepociano, aunque no luchó, puesto que quedó en Galicia como gobernador, todavía provisional. Tras el ascenso de Ramiro al trono, quedó confirmado en dicho puesto.
Sucedió a su padre Ramiro I fallecido el 1 de enero del 850. De esta forma se convirtió en el primer rey de Asturias en acceder al trono por herencia, no por elección de la nobleza. Poco después tuvo que hacer frente a una sublevación de los vascones, apoyados probablemente por los Banu Qasi de Zaragoza. Tras sofocar la rebelión, y mientras regresaba a Oviedo, tuvo noticias de que los musulmanes tenían intención de atacar las Bardulias. Ante esto se dirigió a su encuentro y les venció en las orillas del Ebro.
Ambas victorias no mejoraron mucho su tranquilidad, puesto que tras esto, el gobernador de Zaragoza, Musa ibn Musa, decidió fortificar la ciudad de Albaida (la actual Albelda de Iregua). Ante el peligro que esto suponía para sus intereses y aliado con García Íñiguez de Pamplona, asedió y posteriormente arrasó la ciudad en la Batalla de Albelda en 859. En cuanto a sus relaciones con Al-Ándalus, apoyó a los mozárabes de Toledo, sublevados contra la autoridad del emir de Córdoba, acción que le valió la derrota de Batalla de Guadalacete en 854. Este fracaso le obligó a consolidarse en la zona comprendida entre el Duero y la Cordillera Cantábrica, repoblando y amurallando las ciudades de León, Astorga, Amaya y Tuy, convirtiéndolas en la defensa del reino.
Intentó avanzar en la reconquista a expensas del señor árabe de Tudela, consiguiendo controlar los accesos a Navarra y a las tierras de los vascones. El gobernante musulmán de Córdoba reaccionó mandando una fuerte expedición al valle de Miranda y Álava, que fue arrasada, donde el primer conde castellano Rodrigo fue completamente derrotado en la Batalla de la Morcuera.
Nupcias y descendencia.
De su matrimonio con Nuña, de quien se desconocen sus orígenes familiares, nacieron, por lo menos, seis hijos:
Alfonso III de Asturias (c. 848-910). Heredó el trono de Asturias a la muerte de su padre y contrajo matrimonio con Jimena, con quien tuvo descendencia. Fue sepultado en el Panteón de reyes de la Catedral de Oviedo.
Bermudo Ordóñez. Cuando su hermano Alfonso III subió al trono, se rebeló contra él, y fue el único de los hermanos del rey que se libró de ser cegado. Según Sampiro, Bermudo se exilió en Coímbra donde falleció poco antes de diciembre 928. En esa fecha, Onecca, quien puediera ser la hija de Leodegundia, probable hija del rey Ordoño I y, por tanto, hermana de este Bermudo, y la esposa del conde Diego Fernández, aparece haciendo una donación al Monasterio de Lorvão por el alma de Veremudo dive memorie que ha sido confundido frecuentemente con el rey Bermudo II de León, pero que en realidad, se refiere a este infante que vivió en el condado Portucalense.
Nuño Ordóñez, quien se rebeló junto con sus hermanos contra Alfonso III quien ordeno cegarlos.
Fruela Ordóñez.
Odoario Ordóñez.
También pudo ser el padre de
Leodegundia Ordóñez, quien contrajo matrimonio con un infante o noble pamplonés, ya que en un diploma, el rey Ramiro II de León se refiere a una de las hijas de Onecca y del conde Diego Fernández, llamada Leodegundia, como su tía.
Muerte y sepultura.
Ordoño I, enfermo de gota, falleció en la ciudad de Oviedo el día 27 de mayo del año 866. La Primera Crónica General describe del siguiente modo la defunción de Ordoño I:7
Andados X annos desse rey don Ordonno -et fue esto en la era de DCCC et LXX et un annos- enfermo el rey de los pies, de una enfermedad a que dizen en la fisica podagra...Et desta enfermedad podagra enfermo el rey Ordonno, et murio ende en Oviedo, et enterraronle y muy onrradamientre como a rey en la eglesia de Santa Maria. La su alma reyne con Dios, ca muy buen rey fue.
Recibió sepultura en el Panteón de reyes de la capilla de Nuestra Señora del Rey Casto de la Catedral de Oviedo, en el que también fue sepultada su esposa, la reina Nuña.8 En el sepulcro de piedra en el que fueron depositados sus restos mortales, que estaba colocado junto al de Alfonso II el Casto, se hallaba esculpido el siguiente epitafio:


ORDONIUS ILLE PRINCEPS, QUEM FAMA LOQUETUR, CUIQUE REOR SIMILEM SECULA NULLA FERENT. INGENS CONSILIIS ET DEXTERAE BELLIGER ACTIS. OMNIPOTENSQUE TUIS NON REDDAT DEBITA CULPIS. OBIIT SEXTO KAL. JUNII. ERA DCCCCIIII.

Citas Célebres:
“La peor verdad sólo cuesta un gran disgusto. La mejor mentira cuesta muchos disgustos pequeños y al final, un disgusto grande.” 
"Desechad tristezas y melancolías. La vida es amab

le, tiene pocos días y tan sólo ahora la hemos de gozar." 
“La casa de un hombre es su castillo”. 
“Vivir sin amar no es, propiamente, vivir.” 
“Lo que de raíz se aprende nunca del todo se olvida.” 
“El fin es ser feliz. Sólo se consigue lentamente. Exige una aplicación cotidiana.”
“Quienes esperan cosechar las bondades de la libertad deben soportar la fatiga de defenderla.” 
“No es la recompensa lo que eleva el alma, sino la labor que le ha valido esa recompensa.” 
 “Nunca ha de fiarse uno de la mujer que le diga su verdadera edad. Una mujer capaz de decir esto, es capaz de decirlo todo.” 
“A mí me convencen los argumentos o me convencen los hechos, cuando pasan por el crisol de la experiencia.” 

lunes, 6 de julio de 2015

REY LEOVIGILDO

Leovigildo (del gótico: Liubagilds; ¿?-Toledo, primavera del año 586) fue rey de los visigodos de 572 a 586. Hijo de Liuverico, conde en 523 y 526. Obtuvo el reinado después de la muerte de su hermano Liuva I. Se casó dos veces: su primera esposa fue Teodosia, de quien tuvo a sus hijos Hermenegildo y Recaredo I; su segunda esposa fue Gosvinta (viuda de Atanagildo).
Leovigildo y los vascones.
Leovigildo emprendió diversas campañas militares a lo largo de la geografía de Hispania, relatadas en la única crónica contemporánea de Juan de Biclaro,3 y que tuvieron por consecuencia el afianzamiento del poder del reino de Toledo. En el 581, una de estas campañas se dirigió contra los vascones, permitiendo la fundación de la ciudad visigoda de Victoriacum o Victoríaco para controlar el territorio de Vasconia.
Probablemente la razón para esta campaña es que Leovigildo conocía los saqueos vascones en la zona comprendida entre el Ebro y los Pirineos. La prioridad dada a esta campaña, que coincide con el primer año de la rebelión de su hijo Hermenegildo, parece indicar que estos saqueos eran importantes. Otra explicación sería la de que los vascones, políticamente organizados desde el periodo del Bajo Imperio Romano, respondieran a los intentos de conquista y saqueos por parte de los visigodos con campañas militares de recuperación de dichos territorios arrebatados.
Fundación de Victoriacum.
La campaña vascona concluyó con una victoria sobre los vascones cerca del lugar donde se funda Victoriacum, posiblemente la actual ciudad de Vitoria, en los llanos de Álava, una fortaleza que permitiría controlar a la vez las montañas del Oeste de Navarra y la zona de la depresión vasca. Aunque este enclave, al igual que Oligitum, la actual Olite, parece que fuera fundado como bastión defensivo frente a los vascones, que perduraron al margen del control visigodo, en la zona montañosa, al norte de la divisoria de aguas, aunque desde Olite hasta la divisoria de aguas hay unos 60Km hacia el Norte, que incluyen Pamplona y toda su cuenca, los valles pirenaicos, Sakana y las Ameskoas, todo ello perteneciente actualmente a Navarra. Las obras de construcción de un aparcamiento en Pamplona pusieron al descubierto enterramientos visigodos que parecen demostrar los intentos de estos por controlar esta zona, aunque fuera efímeramente. El yacimiento fue completamente excavado en el curso de una obra civil y también aparecieron sepulturas islámicas y pertenecientes a vascones.
Las guerras de Leovigildo.
De entre los 14 años de reinado de Leovigildo, en sólo uno —el 578— estuvo en paz dedicándose a la construcción de la ciudad de Recópolis. Al comienzo de su reinado, emprendió campañas contra los bizantinos, con escaso éxito. Posteriormente, derrotó las sublevaciones del sur y el norte del país, conquistando la ciudad de Amaia donde los nobles cántabros se habían refugiado, emitiendo moneda con la leyenda «Leovigildus Rex Saldania Justus». En el 576 combatió a los suevos de Galicia, pero hizo la paz con el rey Miro, la conquista definitiva no llegaría hasta el 585 con la batalla de Braga, siendo rey Andeca (o Audeca, o Odiacca). Luchó también contra los francos y en el 581 contra los vascones.
Reinado: Asociado a Liuva I: 568-571/572; en solitario: 571/571–586 .
Fallecimiento: primavera de 586 en Toledo.
Predecesor: Liuva I
Sucesor: Recaredo .
Familia:
Consorte: 1) Teodosia;  2) Gosvinta

Descendencia:  Con Teodosia  Hermenegildo y Recaredo.

Citas Célebres:
 “El destino no reina sin la complicidad secreta del instinto y de la voluntad.” 
“Los hombres que no perdonan a las mujeres sus pequeños defectos jamás disfrutarán de sus grandes virtudes.” 
“Solamente aquellos espíritus verdaderamente valerosos saben la manera de perdonar. Un ser vil no perdona nunca porque no está en su naturaleza.”
“Perdonar es no tener demasiado en cuenta las limitaciones y defectos del otro, no tomarlas demasiado en serio, sino quitarles importancia, con buen humor, diciendo: ¡sé que tú no eres así!” 
“La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio.” 
“El que busca la verdad corre el riesgo de encontrarla.” 
“Como todos los soñadores, confundí el desencanto con la verdad.” 

domingo, 5 de julio de 2015

REY IÑIGO ARISTA DE PAMPLONA

Íñigo Íñiguez o Enneco Enneconis (en latín) (c. 770 -851), primer rey de Pamplona entre los años 810/820 y 851, conde de Bigorra. Se le considera patriarca de la dinastía Íñiga, que sería la primera dinastía real pamplonesa.
Hijo de Íñigo Fortúnez y Onecca. La estirpe Íñiga o Eneconis, fundadora de la Casa Real de Pamplona-Navarra, proviene de una línea distinta a la dinastía Jimena, siendo ambas de raíz de extracciones muy diferentes, aunque muy emparentadas entre sí. Una es reconocidamente visigoda, proveniente de un Fortún ibn Qasi, a la cual perteneció el segundo marido de Onecca, y la otra aquitano-cantabrica, descendiente directa del gran Duque Eudon de Aquitania (a través de la línea Lope-Adelrico-Seimino o Jimeno) tal como lo establecen importantes trabajos realizados al respecto. confusión se debe a la aparición tardíamente de un Íñigo Jiménez, hermano del co-regente García Jiménez e hijos ambos de Seimino, contemporáneos del rey García I Íñiguez y confundidos en nombres y en cronología.
Muerto su padre, su madre se casó en segundas nupcias con el Banu Qasi Musa ibn Fortún de Tudela, uno de los señores del valle del Ebro, con cuyo apoyo llegó al trono, y que fueron los padres de Musa ibn Musa.3 Este matrimonio dejó bajo la influencia de Íñigo Arista unos territorios considerables: desde Pamplona hasta los altos valles pirenaicos de Irati (Navarra) y Valle de Hecho (Aragón). Los Banu Qasi controlaban las fértiles riberas del Ebro, desde Tafalla hasta las cercanías de Zaragoza.
El advenimiento del primer rey de Pamplona no se hizo sin dificultades. Entre los núcleos de población cristiana (minoritaria), algunos dan su apoyo al partido franco, sostenido primero por Carlomagno y más tarde por Luis el Piadoso. La rica familia cristiana de los Velasco está a la cabeza de ese partido.
En 799, unos procarolingios asesinan al gobernador de Pamplona, pariente de Íñigo Arista, Mutarrif ibn Muza, bisnieto del conde Casio.4 En 806, los francos controlan Navarra a través de un Velasco como gobernador. En 812, Luis el Piadoso manda una expedición contra Pamplona. El regreso no es muy glorioso, tomando como rehenes a niños y mujeres de la zona para protegerse durante el paso del puerto de Roncesvalles.
En 824 los condes francos Elbe y Aznar dirigen otra expedición contra Pamplona, pero son vencidos por Íñigo con el apoyo de sus yernos Musa ibn Musa y García el Malo de Jaca. Íñigo Arista es nombrado por trescientos caballeros rey, en la Peña de Oroel, Jaca.
Entonces aparece Íñigo Arista como princeps: "Christicolae princeps" (príncipe cristiano), según Eulogio de Córdoba.
Fruto de esta alianza fue la intervención en las luchas de los Banu Qasi con los Omeyas de Córdoba, lo que motivó las represalias de Abderramán II contra Pamplona.
En 841 es víctima de una enfermedad que lo deja paralítico. Su hijo García Íñiguez ejerce una fuerte regencia, llevando la dirección de las campañas militares. Pero la política de alianzas continúa. Así, su hija Assona se casa con su tío Musa ibn Musa.
Descendencia.
Según Lévi-Provençal, pudo ser polígamo, igual que sus parientes los Banu Qasi.1 Fue padre de:
##Assona Íñiguez, casada en 820 con Musa ibn Musa, valí de Tudela, Huesca y Zaragoza, su medio-tío al ser hermano uterino de su padre Íñigo Arista.
##García Íñiguez, sucesor en el trono, quien ejerció la regencia cuando su padre quedó paralítico.5 1
##Galindo Íñiguez de Pamplona,5 asesinado en 843, fue padre de Musa ibn Galindo, valí de Huesca en 860 y asesinado en 870 en Córdoba.
##Una hija de nombre desconocido casada con el conde García “el Malo” de Aragón
 Otros títulos:Conde de Bigorra .
Reinado: 810/820 – 851.
Nacimiento: 770.
Fallecimiento: 851.
Sucesor: García Íñiguez.
Familia:
Dinastía: Dinastía Íñiga.
Padre: Íñigo Fortúnez.
Madre: Onecca.
Regente: García Íñiguez a partir de 841.

Heredero: García Íñiguez.

Citas Célebres:
“La probabilidad de hacer mal se encuentra cien veces al día; la de hacer bien una vez al año.”
“El mundo no está en peligro por las malas personas sino por aquellas que permiten la maldad.” 
“Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas.” 
“Tres clases hay de ignorancia: no saber lo que debiera saberse, saber mal lo que se sabe, y saber lo que no debiera saberse.”
“Nadie se desembaraza de un hábito o de un vicio tirándolo de una vez por la ventana; hay que sacarlo por la escalera, peldaño a peldaño.” 
“Los vicios vienen como pasajeros, nos visitan como huéspedes y se quedan como amos.” 
“La gente, en general, soporta mucho mejor que se hable de sus vicios y crímenes, que de sus fracasos y debilidades.” 
“La violencia es el miedo a los ideales de los demás.” 
“Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego.” 
“Desconfío de la incomunicabilidad; es la fuente de toda violencia.” 
“Estaba furioso de no tener zapatos; entonces encontré a un hombre que no tenía píes, y me sentí contento de mi mismo.”
“Más vale feo y bueno que guapo y perverso.”
“Una buena acción es una lección insolente para los que no tienen el valor de ejecutarla.” 
“Así como el hierro se oxida por falta de uso, también la inactividad destruye el intelecto.” 
“Siembra un acto y cosecharás un hábito. Siembra un hábito y cosecharás un carácter. Siembra un carácter y cosecharás un destino.” 

sábado, 4 de julio de 2015

REY FERNANDO I DE LEÓN

Defunción y sepultura.
Fernando I llegó a León el día de Nochebuena de 1065 y su primera visita fue para la iglesia de San Isidoro, encomendándose a los santos para que le auxiliaran en su tránsito a la otra vida. Aquella noche acompañó en el coro a los clérigos, salmodiando los maitines en rito mozárabe, y al clarear el día de Navidad vio que la vida se le acababa. Comulgó en la Santa Misa, siguiendo el rito, bajo las dos especies, y a continuación fue llevado en brazos al lecho. Al amanecer del día 26, viendo aproximarse su final, hizo venir a obispos, abades y clérigos, mandó que le vistieran el manto regio, le colocasen la corona y le trasladasen a la iglesia. Hincó las rodillas ante el altar con las reliquias de san Isidoro y san Vicente, y oró y suplicó a Dios que acogiese su alma en paz:
Tuyo es el poder, tuyo es el reino, Señor. Encima estás de todos los reyes y a ti se entregan todos los reinos del cielo y la tierra. Y de ese modo el reino que de ti recibí y goberné por el tiempo que Tú, por tu libre voluntad quisiste, te lo reintegro ahora. Te pido que acojas mi alma, que sale de la vorágine de este mundo, y la acojas con paz.
Después se despojó de manto y corona, se tendió en el suelo y se sometió a la ceremonia de la penitencia pública, vistiendo un sayal y recibiendo la ceniza sobre su cabeza. Al mediodía del día siguiente, 27 de diciembre de 1065, festividad de san Juan Evangelista, el rey falleció rodeado de obispos, tras un reinado de veintisiete años, seis meses y doce días, a unos 55 años de edad, que pocos rebasaban en aquel tiempo y que el cronista juzgó «buena vejez y plenitud de días».
Fue enterrado en el Panteón de Reyes de San Isidoro de León que él había construido, junto a la supuesta tumba de su padre, Sancho el Mayor, Rex Pirinaeorum montium et Tolosaeb Sobre la tapa de su sepulcro esculpieron el siguiente epitafio latino:
H. E. TUMULATUS FERNANDUS MAGNUS REX TOTIUS HISPANIAE. FILIUS SANCTII REGIS PIRENAEORUM ET TOLOSAE. ISTA TRANSTULIT CORPORA. SANCTORUM IN LEGIONE BEATI ISIDORI ARCHIEPISCOPI AB HISPALI VICENTIIMARTYRIS AB ABELA. ET FECIT ECCLESIAM HANC LAPIDEAM. QUAE OLIM FUERAT LUTEA, HIC PRAELIANDO FECIT SIBI TRIBUTARIOS OMNES SARRACENOS HISPANIAE ET CEPIT COLIMBRIAM, LAMEGO, VESEO, ET ALIAS. ISTE VI CEPIT REGNA GARSIAE ET VEREMUDI. OBIIT VI K. JANUARII. ERA MCIII.
Que traducido al castellano viene a decir:
Aquí está enterrado Fernando Magno, rey de toda España, hijo de Sancho rey de los Pirineos y Tolosa. Trasladó a León los cuerpos santos de san Isidoro arzobispo, desde Sevilla, y de Vicente mártir, desde Ávila, y construyó esta iglesia de piedra, la que en otro tiempo era de barro. Hizo tributarios suyos, con las armas, a todos los sarracenos de España. Se apoderó de Coímbra, Lamego, Viseo y otras plazas. Se adueñó por la fuerza de los reinos de García y Vermudo. Falleció el 27 de diciembre de (la era) 1103.
A su muerte, en vez de respetar el derecho visigodo y leonés que impedía dividir las posesiones reales entre los herederos, siguió los principios jurídicos navarros de considerar al reino como un patrimonio familiar. Así, de forma similar a cómo hiciera su padre con él y el resto de hermanos y hermanastros, repartió en su testamento sus territorios entre todos sus hijos: su primogénito Sancho heredó Castilla, que se convirtió así en reino, y las parias de Zaragoza; su favorito, Alfonso, recibió el reino principal y predominante, León, y las parias de Toledo; García, Galicia y Portugal con título real y las parias de Badajoz y Sevilla; a su hija Elvira le correspondió el señorío de la ciudad de Toro y a Urraca el de Zamora, obteniendo ambas el título real y un importante patrimonio económico: el señoraje de todos los monasterios del reino.
Matrimonio y descendencia
Contrajo matrimonio con Sancha de León, hija de Alfonso V de León y hermana de Bermudo III de León. De esta unión nacieron:
##Urraca de Zamora (c. 1033–1101), señora de Zamora.
##Sancho (1038–1072), rey de Castilla como Sancho I, y de León como Sancho II (1065–1072).
##Elvira, (m. 1101), señora de Toro.
##Alfonso (1040–1109), rey de León (1065–1072), Castilla y Galicia (1072–1109), como Alfonso VI.
##García (1042–1090), rey de Galicia (1066–1071 y 1072–1073), como García II.
Conde de Castilla:  1028 – 1037.
Predecesor: García Sánchez.
Sucesor:  Se convierte en Rey de León.
Rey de León 1037 – 1065.
Predecesor: Bermudo III.
Sucesor:
·         Alfonso (Rey de León)
·         Sancho (Rey de Castilla)
·         García (Rey de Galicia)
Nacimiento: c. 1016.
Fallecimiento: 27 de diciembre de 1065 en León.
Entierro: Panteón de Reyes de San Isidoro de León.
Familia:
Dinastía: Dinastía Jimena.
Padre: Sancho Garcés III de Pamplona.
Madre: Muniadona de Castilla.
Consorte: Sancha de León.
Descendencia:
·         Urraca
·         Sancho
·         Alfonso
·         Elvira

·         García

Citas Célebres:
“No hay que confundir nunca el conocimiento con la sabiduría. El primero nos sirve para ganarnos la vida; la sabiduría nos ayuda a vivir.” 
“Vale más saber alguna cosa de todo, que saberlo todo de una sola cosa.” 
“Si quieres ser sabio, aprende a interrogar razonablemente, a escuchar con atención, a responder serenamente y a callar cuando no tengas nada que decir.” 
“El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona.” 
“El hombre sabio no debe abstenerse de participar en el gobierno del Estado, pues es un delito renunciar a ser útil a los necesitados y un cobardía ceder el paso a los indignos.” 
“La belleza exterior no es más que el encanto de un instante. La apariencia del cuerpo no siempre es el reflejo del alma.” 
“Mira dos veces para ver lo justo. No mires más que una vez para ver lo bello.” 
“Es cierto que el amor conserva la belleza y que la cara de las mujeres se nutre de caricias, lo mismo que las abejas se nutren de miel.” 
“Cuando todos los días resultan iguales es porque el hombre ha dejado de percibir las cosas buenas que surgen en su vida cada vez que el sol cruza el cielo.” 
“Los monos son demasiado buenos para que el hombre pueda descender de ellos.” 
“La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como lo son unas pocas palabras bondadosas.” 
“Cuando mejor es uno, tanto más difícilmente llega a sospechar de la maldad de los otros.” 

viernes, 3 de julio de 2015

REY FERNANDO I DE LEÓN

Reorganización del reino.
Sometidos los condes leoneses y seguras las fronteras, Fernando I se aplicó a consolidar las estructuras e instituciones de su reino, ya pacificado. Jugó un papel fundamental en la política peninsular y en la configuración del mapa político del siglo XI. Asimismo, en cuanto a política legislativa, su labor fue muy importante, reformando algunos aspectos de la Curia Regia leonesa, o restableciendo el derecho canónico visigodo mediante diferentes normas recogidas en el Concilio de Coyanza (1050 ó 1055), que fue presidido por el mismo monarca.
Durante su reinado se introdujeron en la monarquía leonesa las nuevas corrientes europeístas llegadas a la península ibérica a través de Navarra. Entre ellas destacan su relación con la Cluny y algunas de las primeras manifestaciones artísticas del nuevo arte románico en la península: la cripta de San Antolín de la catedral de Palencia y el pórtico real de la Colegiata de San Isidoro de León (1063), convertida después en panteón real.
Política exterior.
A partir de ese momento, se inició la política expansiva leonesa, sobre todo hacia los territorios musulmanes meridionales, muy debilitados por la división de al-Ándalus, tras la caída del Califato Cordobés y el surgimiento de numerosos reinos de taifas. Se reanudó así, y ya de forma definitiva y decidida, la Reconquista.
Uno de los principales resultados de la política de Fernando I fue el sometimiento de varios de los reinos de taifas y el cobro de las parias (impuesto por la protección y por no ser atacados) a las taifas más ricas, como Toledo, Sevilla, Zaragoza o Badajoz. A la vez, se produjeron varios ataques y conquistas. Destacan la conquista de las plazas portuguesas de Lamego (1057) y Viseo (1058) y la toma definitiva (1060) de las de San Esteban de Gormaz, Berlanga de Duero y demás castillos y plazas del río Bordecorex, en territorio del alto Duero. Asimismo, las tomas temporales de Toledo (1062) y Zaragoza (1063), y la definitiva de la estratégica Coímbra (1064), junto al río Mondego, que puso bajo el mando del conde mozárabe Sisnando Davídiz.

Respondiendo a los pactos acordados, Fernando I envió a su hijo, el infante Sancho, en ayuda de al-Muqtadir, rey taifa de Zaragoza, cuando la plaza de Graus se vio atacada (1063) por Ramiro I de Aragón, su hermanastro, que fue derrotado y muerto. Posteriormente, condujo una expedición de castigo al valle del Ebro (1065) con el fin de vengar una matanza de cristianos acaecida en Zaragoza y reclamar a al-Muqtadir el vasallaje y el pago de las parias, que no habían sido dadas. Tras este castigo, la expedición continuó hacia Valencia, donde su rey Abd al-Malik ben Abd al-Aziz al-Muzaffar Nizam al-Dawla, tras resistir el asedio de la ciudad, plantó lucha en la batalla de Paterna, donde acabó derrotado. Al poco, Fernando I se sintió enfermo y ordenó la vuelta a León.

Citas Célebres:
“Los libros son, entre mis consejeros, los que más me agradan, porque ni el temor ni la esperanza les impiden decirme lo que debo hacer.” 
“Las citas son una manera de repetir erróneamente las palabras de otro.” 
“La gente goza de tan poca fantasía que tiene que recoger con ansia unos de otros esos pequeños adornos de la conversación. Son como traperos o colilleros de frases hechas.”
“Las citas, cuando quedan esculpidas en nuestra memoria, nos sugieren pensamientos originales; además, despiertan en nosotros el deseo de leer a los autores de los cuales han sido tomadas.” .
“La más noble función de un escritor es dar testimonio, como acta notarial y como fiel cronista, del tiempo que le ha tocado vivir. “
“Los buenos escritores son aquellos que conservan la eficiencia del lenguaje. Es decir, lo mantienen preciso, lo mantienen claro.” 
“La música es sinónimo de libertad, de tocar lo que quieras y como quieras, siempre que sea bueno y tenga pasión, que la música sea el alimento del amor.” 
“La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo.” 
“Los mejores médicos del mundo son: el doctor dieta, el doctor reposo y el doctor alegría.” 
“Que la comida sea tu alimento y el alimento tu medicina.” 
“Con números se puede demostrar cualquier cosa.” 
“Las matemáticas son una gimnasia del espíritu y una preparación para la filósofia.” 
“Para las personas creyentes, Dios esta al principio. Para los científicos está el final de todas sus reflexiones.” 
“Un científico debe tomarse la libertad de plantear cualquier cuestión, de dudar de cualquier afirmación, de corregir errores.” 

jueves, 2 de julio de 2015

REY FERNANDO I DE LEÓN

Vida.
Conde de Castilla.
El futuro Fernando I de León tuvo que nacer después de 1015, y no hay ninguna seguridad de que fue el segundo vástago de Sancho III el Mayor, como tradicionalmente se había creído. La mayor parte de los documentos auténticos de la época lo sitúan como el cuarto de los hijos del rey de Pamplona, tras Ramiro I de Aragón, García Sánchez III el de Nájera y Gonzalo I de Ribagorza. En 1029, al acceder al condado castellano, Fernando no pasaba de los trece años.Cuando el conde Sancho de Castilla falleció en 1017, dejó por heredero a García Sánchez, un niño de siete años, lo que dio inicio a un período turbulento para el condado castellano. Alfonso V de León recobró las tierras comprendidas entre el Cea y el Pisuerga, conquistadas años atrás por Sancho, en tanto que Sancho el Mayor intervino para proteger a su joven cuñado, aprovechando para apoderarse de varias plazas fronterizas.
Cuando García Sánchez de Castilla, en 1027, llegó a la mayoría de edad, pretendió estrechar lazos casándose con Sancha, hermana del joven rey de León, Bermudo III. Sin embargo, fue asesinado en 1028 por los hijos del conde de Vela, huidos de Castilla. Los leoneses vieron en esta muerte la mano del rey de Pamplona, y los castellanos una conjura leonesa. En todo caso, Sancho el Mayor, salió favorecido del magnicidio: al no tener hijos el difunto conde García, Sancho invocó los derechos de su esposa Muniadona para gobernar en Castilla, y al designar a su hijo Fernando como conde de Castilla en 1029, «su autoridad» fue «plenamente reconocida y legitimada».
Fernando se casó en 1032 con Sancha, la prometida de su difunto tío, que aportó como dote las tierras comprendidas entre los ríos Cea y Pisuerga.
En 1037 Bermudo III tomó por mujer a Jimena Sanchez, hija de Sancho Garcés III de Pamplona, y de su esposa, la reina Muniadona de Castilla, con lo cual pasaron a ser cuñados por partida doble los tres reyes: Vermudo, Fernando y García el de Nájera, y reclamó esas tierras, lo que condujo a la guerra entre los tres reyes cuñados. Algunos autores consideran que este momento es cuando el conde Fernando cambió su título por el de rey de Castilla, si bien no hay constancia documental de ello.
El trono leonés.
El conflicto entre cuñados se dilucidó en la batalla de Tamarón, el 4 de septiembre de 1037. Las tropas castellanas venían reforzadas por el ejército del rey García de Pamplona. Bermudo, con el ímpetu propio de su edad, picó espuelas a su caballo Pelagiolo y se introdujo en las filas enemigas, donde fue muerto atravesado por una lanza castellana. Los leoneses trasladaron su cuerpo a León y lo depositaron, junto a los de sus padres, en el panteón de la iglesia de San Juan.
Al morir Bermudo sin descendencia, era su hermana Sancha, esposa de Fernando, su sucesora en el trono. Sin embargo, los leoneses tardaron algún tiempo en aceptar a los nuevos monarcas. Durante meses el conde Fernando Flaínez (tío de Rodrigo Díaz de Vivar y abuelo de Jimena Díaz), se negó a entregar la ciudad a quien consideraba un usurpador, si no un asesino. Según la Crónica Silense, Fernando llegó desde Sahagún (desde «los confines de la Galaecia»). Finalmente, tras asegurar su posición en la Curia Regia, Fernando y su esposa entraron pacíficamente en León, y «en la era de M.LXX. VI a X de las kalendas de julio (22 de junio de 1038) fue consagrado don Fernando en la iglesia de Santa María de León y ungido rey por Servando, obispo de feliz recordación de dicha iglesia».
La misma crónica asegura que en los dieciséis primeros años de su reinado no pudo hacer incursiones contra los mahometanos, ocupado en someter a la nobleza del reino. Ello es confirmado por la Crónica najerense:
Ocupado durante dieciséis años en resolver los conflictos internos de su reino y en domar el feroz talante de algunos de los magnates, ninguna incursión fuera de sus fronteras pudo emprender contra los enemigos exteriores.
Confirmó el Fuero de León, otorgado por su difunto suegro, Alfonso V, mandó seguir observando el código visigótico como ley fundamental del reino leonés, y se adaptó a los usos y costumbres de su nuevo reino, seguramente influido por su esposa la reina Sancha.
La guerra con Navarra.
A los dieciséis años de reinado, Fernando hubo de hacer frente a la guerra contra su hermano mayor, García III de Pamplona. Ambos hermanos llevaban años disputándose los territorios que su padre había segregado de Castilla y anexionado al reino de Pamplona (La Bureba, Castilla la Vieja, Trasmiera, Encartaciones, y los Montes de Oca), realizando constantes incursiones. Las crónicas, claramente partidistas, hacen caer exclusivamente sobre el pamplonés la responsabilidad del conflicto: estando García enfermo en Nájera, fue a consolarle el rey leonés, que, sospechando de su hermano, evitó ser apresado y se puso a salvo. Andando el tiempo, fue el leonés quien enfermó, y su hermano mayor el que le devolvió la visita, al parecer inocente de toda acusación, y a mostrar su buena disposición, pero con el deseo de ver desaparecer al enfermo para ocupar su trono. Fernando aprovechó la ocasión para encerrarle en el castillo de Cea, de donde escapó gracias a su astucia y a la ayuda de varios cómplices.
García se preparó entonces para la guerra, y con algunos musulmanes aliados invadió las tierras de Castilla, rechazando a los emisarios que le propusieron la paz en nombre de su hermano, «proponiéndole que cada uno viviera en paz dentro de su reino y desistiese de decidir la cuestión por las armas pues ambos eran hermanos y cada uno debía morar pacíficamente en su casa». Así pues, Fernando le salió al encuentro con un fuerte contingente, y ambos ejércitos se encontraron en la Batalla de Atapuerca librada en 1054.
García se había establecido a mitad del valle de Atapuerca, tres leguas al este de Burgos, pero los leoneses ocuparon de noche un altozano cercano y desde él cayeron al amanecer contra los navarros y sus aliados. Fernando dio orden de capturar vivo a su hermano, porque así se lo había pedido su esposa Sancha. Pero los nobles de León, que no habían olvidado la muerte su rey Vermudo, acabaron con García. Otra versión atribuye su muerte a un grupo de sus propios súbditos, obligados a huir a Castilla ante las humillaciones y exigencias tributarias de García.

En todo caso, el ejército de García huyó en desbandada, cayendo numerosos prisioneros en manos leonesas, entre ellos buena parte de sus contingentes moros. Fernando recuperó el cuerpo de su hermano y ordenó enterrarlo en la iglesia que éste había fundado, Santa María de Nájera. La victoria de Fernando tuvo como consecuencia la reincorporación a Castilla de las tierras reclamadas, estableciéndose la frontera en el río Ebro e imponiéndose vasallaje a su joven sobrino Sancho Garcés IV, el nuevo rey de Pamplona.

Citas Célebres:
“No hay lugar tan estrecho donde no se pueda elevar el pensamiento al cielo.” 
“Que cada ocasión sea una gran ocasión, porque no sabéis cuándo el destino os favorecerá. “
“Mejor un amigo con siete pecados que un extraño.”
"El matrimonio es la principal causa del divorcio." 
“Si las lágrimas son efecto de la sensibilidad del corazón, ¡desdichado de aquel que no es capaz de derramarlas!.” 
“Los cántaros, cuanto más vacíos, más ruido hacen.” 
“Leemos el mundo al revés y nos lamentamos de no comprender nada.” 
“El primer beso no se da con la boca, sino con la mirada.” 
"No importa si se avanza poco; lo importante es no parar." 
“No envidio a los que saben más que yo, pero me compadezco de quienes saben menos.”
“Los tontos no gustan de admirar las cosas sino cuando llevan una etiqueta.” 
"No le evitéis a vuestros hijos las dificultades de la vida, enseñadles más bien a superarlas." 
“Un hombre no es otra cosa que lo que hace de sí mismo.” 
"No podemos hacer grandes cosas, sólo pequeñas cosas con gran amor." 
“Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.” 

miércoles, 1 de julio de 2015

REY FERNANDO I DE LEÓN

Fernando I de León, llamado el Magno o el Grande (c. 1016–León, 27 de diciembre de 1065), fue conde de Castilla desde 1029 y rey de León desde el año 1037 hasta su muerte, siendo ungido como tal el 22 de junio de 1038.
Era hijo de Sancho Garcés III de Pamplona, llamado el Mayor, rey de Pamplona, y de Muniadona, hermana de García Sánchez de Castilla. Fue designado conde de Castilla en 1029,si bien no ejerció el gobierno efectivo hasta la muerte de su padre en 1035. Se convirtió en rey de León por su matrimonio con Sancha, hermana de su rey y señor, Bermudo III, contra el que se levantó en armas, el cual murió sin dejar descendencia luchando contra Fernando en la batalla de Tamarón.
Sus primeros dieciséis años de reinado los pasó resolviendo conflictos internos y reorganizando su reino. En 1054, las disputas fronterizas con su hermano García III de Pamplona se tornaron en guerra abierta. Las tropas leonesas dieron muerte al monarca navarro en la batalla de Atapuerca.
Llevó a cabo una enérgica actividad de Reconquista, tomando las plazas de Lamego (1057), Viseo (1058) y Coímbra (1064). Además sometió a varios de los reinos de taifas al pago de parias al reino leonés. Al morir dividió sus reinos entre sus hijos: al primogénito, Sancho, le correspondió el estado patrimonial de su padre, el condado de Castilla, elevado a categoría de reino, y las parias sobre el reino taifa de Zaragoza; a Alfonso, el favorito, le correspondió el Reino de León y el título imperial, así como los derechos sobre el reino taifa de Toledo; García recibió el Reino de Galicia, creado a tal efecto, y los derechos sobre los reinos taifas de Sevilla y Badajoz; a Urraca y a Elvira les correspondieron las ciudades de Zamora y Toro, respectivamente, también con título real, y unas rentas adecuadas.
Tradicionalmente se le ha considerado el primer rey de Castilla y fundador de la monarquía castellana, y muchos historiadores siguen manteniendo esta tesis. No obstante, parte de la historiografía más actual considera que Fernando no fue rey de Castilla y que el origen de este reino se sitúa a la muerte de este monarca, con la división de sus estados entre sus hijos y el legado de Castilla al primogénito Sancho con título real. En palabras de Gonzalo Martínez Diez:
Podemos y debemos afirmar con absoluta certeza el hecho de que Fernando nunca fue rey de Castilla, y que ésta nunca cambió su naturaleza de condado, subordinado al rey de León, para convertirse en un reino, hasta la muerte de Fernando I el año 1065.

Citas Célebres:
“Los que aman sólo una vez en su vida son realmente los superficiales. Lo que llaman constancia y fidelidad podía llamarse letargia de la costumbre o falta de imaginación.” 
“El único límite para nuestra comprensión del mañana serán nuestras dudas del presente.” 
"La bala que me ha de matar aún no ha sido fundida." 
“Lo bueno del cine es que durante dos horas los problemas son de otros.” 
“El cine no es un trozo de vida, sino un pedazo de pastel” 
"Yo ya no se qué prefiero, que me odies de corazón o que me ames sin amor.".
“El amor vive más de lo que da que de lo que recibe.” 
“Para disipar una duda, cualquiera que fuera, se necesita una acción.” 
“La raza de los hombres es como la de las hojas: cuando una generación florece, otra declina."
“Yo pinto las cosas no como las veo, sino como las pienso.” 
“No hagas mal y el mal no te dominará; sepárate del injusto y él se alejará de ti”. 
“Conviene siempre esforzarse más en ser interesante que exacto; porque el espectador lo perdona todo menos el sopor.” “Sólo la realidad tiene derecho a ser inverosímil. El arte, nunca. He aquí por qué el arte no debe confundirse con la vida.” 
“Evitad las menudas superfluidades, porque por una rendija puede naufragar un navío.” 
“Gobernar es pactar; pactar no es ceder”.