viernes, 7 de agosto de 2015

REY CARLOS III (Jardín Botánico)

Dos nuevas potencias, Rusia y Prusia, entraron en el mapa político europeo del siglo XVIII bajo los reinados de dos déspotas ilustrados: Catalina II y Federico II respectivamente. Ambos monarcas suscitaron interés y admiración en España, aunque la expansión rusa había alcanzado el Pacífico y se llegó a temer una alianza anglorrusa en el Mediterráneo. Tal evento no sólo no llegó a materializarse, sino que Rusia se opuso a la pretensión inglesa de controlar todos los movimientos marítimos en tiempo de guerra.
Mediterráneo
Carlos III había firmado un tratado de comercio con Turquía siendo rey de Nápoles y Sicilia, pues consideraba a este imperio un freno a los intereses ingleses, austríacos y rusos. El Monarca excluyó una alianza que estimó no sería bien recibida en el país, pero intervino en Orán que dependía del Imperio Otomano, con el doble objetivo de conseguir liberar el mar de piratas berberiscos y obtener concesiones económicas. En 1775 envió una expedición militar contra Argel al mando del general O´Reilly que acabó en desastre. Después de dos nuevos ataques, en 1783 y 1784, se firmó el Tratado Hispano-Argelino de 1786.
Pacífico.
En diversas áreas del Océano Pacífico el Virreinato del Perú y el Virreinato de la Nueva España tuvieron la autorización del rey Carlos III de expandir el poder español y afianzarlo en el Gran Océano. Así pues, hubo varios intentos de incorporar la costa de Oregón y Alaska al Virreinato de la Nueva España con expediciones como la de Bruno de Heceta y otras. Mientras tanto, en el océano Pacífico Sur (llamado en ese momento los Mares del Sur) el Virreinato del Perú de Manuel de Amat y Junient ordenó dos expediciones: la primera, en la que se descubrió la isla de Pascua por Felipe González de Haedo tomando posesión de ella en nombre de Carlos III en en 1770, y la segunda en 1772 capitaneada por Domingo de Bonechea que llegó al archipiélago Tuamotu y a las islas de la Sociedad donde estableció la soberanía española y la del rey sobre las islas. Los jefes de las principales aldeas de Tahití aceptaron la soberanía de España y ser súbditos de la corona española. Sin embargo, el proceso de ocupación de la Polinesia fue abandonado por el poco apoyo que le daban a esa iniciativa en Madrid y por los problemas religiosos del reino, por lo que dejaron la presencia española en esa área y abandonaron a finales de 1775.
Política interior: despotismo ilustrado
En política interior, intentó modernizar la sociedad utilizando el poder absoluto del Monarca bajo un programa ilustrado.
En la línea de la Ilustración propia de su época, Carlos III realizó importantes cambios —sin quebrar el orden social, político y económico básico, despotismo ilustrado— con ayuda de un equipo de ministros y colaboradores ilustrados, como el Marqués de Esquilache, Aranda, Campomanes, Floridablanca, Wall y Grimaldi
Las reformas de Esquilache.
El Monarca nombró al marqués de Esquilache Secretario de Hacienda. Éste incorporó señoríos a la Corona, controló a los sectores eclesiásticos y reorganizó las Fuerzas Armadas. Su programa de reformas y la intervención española en la Guerra de los Siete Años necesitaron más ingresos, que se consiguieron con un aumento de la presión fiscal y nuevas fórmulas, como la creación de la Lotería Nacional. Al mismo tiempo liberalizó el comercio de los cereales, lo que originó una subida de los precios de los productos de primera necesidad a causa de las especulaciones de los acaparadores y de las malas cosechas de los últimos años. Campomanes apoyó esta medida, pero el pueblo hizo responsable de todo al siciliano.

Citas célebres:
“Lo bueno necesita aportar pruebas; lo bello, no.” 
"Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria."
“Si quieres vivir en paz, escucha, observa y calla.”
“Los ángeles lo llaman placer divino; los demonios, sufrimiento infernal; los hombres, amor.” 
"Amar es lo contrario de utilizar."
"El corazón es un niño: espera lo que desea".    
"Lo último que uno sabe es por donde empezar".   
"No hay árbol que el viento no haya sacudido".         
"La única función del tiempo es consumirse: arde sin dejar cenizas". 
"El momento elegido por el azar vale siempre más  que el momento elegido por nosotros mismos".     
“Aprender sin pensar es inutil. Pensar sin aprender, peligroso”. 
“Mejor prevenir que curar”. 
“La brevedad es el alma del ingenio”. 
“El misterio es la cosa mas bonita que podemos experimentar. Es la fuente de todo arte y ciencia verdaderos”.
“Experiencia es el nombre que damos a nuestras equivocaciones”. 

jueves, 6 de agosto de 2015

REY CARLOS III (Jardín Botánico)

Rey de España.
Tras los fallecimientos de Luis I y de Fernando VI sin descendencia, el trono de España pasó a Carlos III, tercer hijo de Felipe V y primero de su matrimonio con Isabel de Farnesio, con gran experiencia de gobierno como rey de Nápoles.
Política exterior
La Guerra de los Siete Años (1756-1763)
El primer asunto que el rey trató fue la Guerra de los Siete Años. El monarca español se vio obligado a tomar parte en la guerra tras la ocupación británica de Honduras y la pérdida de la colonia francesa de Quebec, lo que requirió la intervención española en el conflicto para frenar el expansionismo británico por América.
En 1761 se firmó el Tercer Pacto de Familia y España entró en el conflicto bélico. El monarca se equivocó en cuanto a la ayuda real que podía prestar Francia y el estado de sus tropas. Una escuadra inglesa de 53 buques con un ejército de 14.000 hombres consiguió tomar La Habana por la falta de entrenamiento de las milicias, en número muy inferior a los ingleses, y la incompetencia del gobernador de la plaza, Juan de Prado. Poco después una escuadra procedente de la India bombardeó y tomó Manila. Los ingleses no pudieron extender su dominio por las Filipinas gracias a la resistencia de las guerrillas organizadas por Simón de Anda La guerra terminó con la Paz de París de 1763. España cedió a Gran Bretaña la Florida y territorios del golfo de México, a cambio de la devolución de La Habana y Manila. La Luisiana francesa pasó a manos de España, más preparada para defenderla. Portugal, aliado de los británicos, recuperó la colonia del Sacramento.
Guerra de independencia de los Estados Unidos (1776-1783).
España continuó la alianza francesa. La sublevación de las Trece Colonias contra Jorge III dio a ambas potencias la ocasión para el desquite. Así, en la Guerra de la Independencia de los Estados Unidos, España intervino junto a Francia y contra Gran Bretaña.
Desde la Declaración de Independencia (4 de julio de 1776) los sublevados recibieron ayuda española de forma solapada. En 1779 se rompieron las relaciones. Se asedió Gibraltar sin éxito, pero se pudo recuperar Menorca. Bernardo de Gálvez, gobernardor de la Luisiana, ocupó Florida. Inglaterra, aislada y sin poder someter a los rebeldes, tuvo que firmar la paz.
El Tratado de París de 1783 puso fin a la guerra. España recuperó Menorca, Florida y la costa de Honduras, aunque no pudo conseguir lo mismo con Gibraltar, que los ingleses se negaron en redondo a ceder. España, de esta forma, contribuyó a la independencia de los Estados Unidos, hecho que creó un precedente para la emancipación de las colonias españolas en el siglo XIX.

Rusia y Prusia.

Citas célebres:
“La audacia sin juicio es peligrosa, y el juicio sin audacia, inútil.” 
“La primera de las virtudes es la alegría; es preciso que el que obra bien se regocije de su propia conducta.” 
“La cólera es una ráfaga de viento que apaga la lámpara de la inteligencia.” 
“Si hacéis amistad con un cojo, aprended a cojear.” 
“Rema en tu propio barco.” 
“Cuando el género humano es herido por una grave locura colectiva, por el hecho de ser común y universal no es advertida ni recibida como locura.” 
“No puedes bajar dos veces el mismo río, pues nuevas aguas corren sobre ti.” 
“No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe.”
"Las cosas no valen por el tiempo que duran, sino por las huellas que dejan."
“El que se pierde es el que encuentra las nuevas sendas.” 
"El amor es la mayor fuerza del mundo y sin embargo la más humilde."
“Para no perder el tiempo, no leas más que los anales de un sólo pueblo: todos los pueblos se parecen.” 
“Mil rutas se apartan del fin elegido, pero hay una que llega a él.”
"No duermas para descansar, duerme para soñar. Porque los sueños están para cumplirse."
“El arte es plagiador o revolucionario.”

miércoles, 5 de agosto de 2015

Estatua CARLOS III (Jardín Botánico)

Rey de Nápoles y Sicilia.
Durante su reinado en Nápoles y Sicilia (Carlos VII, Carlo VII en italiano, o simplemente Carlo di Borbone, que es como se le suele llamar allí), intentó reformar y modernizar el reino, unificándolo, conquistando el afecto de los ciudadanos junto con su esposa María Amalia de Sajonia.
Carlos contrajo matrimonio en 1738 con María Amalia Walburga de Sajonia, de 14 años. Ella era una princesa polaca de familia rica y fecunda, y su matrimonio tuvo un interés político, sin embargo fue también bien avenido. Se casaron por poderes en el Palacio de Dresde, en Sajonia, el 9 de mayo de 1738 y la boda se celebró en Nápoles el 9 de junio de ese año.
Intentó dotar a la capital, Nápoles, del aspecto que debía tener una Corte. Hizo hincapié en mejorar las edificaciones públicas, como el Hospicio, y trató de adaptar el palacio virreinal de acuerdo con la moda que imperaba desde la construcción de Versalles. También hizo construir complejos palaciegos en otros lugares del reino, como el Palacio Real de Caserta, uno de los mayores palacios reales del mundo. Otra de sus aportaciones fue el Teatro de San Carlos, para las representaciones de ópera.
Sus años como rey de las Dos Sicilias le dieron una experiencia muy valiosa como rey de España. Los barones y la Iglesia acaparaban más del 50% de las tierras, y en el caso de los primeros tenían además jurisdicción sobre las mismas, por lo que impedían el acceso de sus vasallos a los tribunales. El rey limitó su influencia política, dejando clara la supremacía de la Corona, pero su poder económico siguió intacto. El 3 de julio de 1738, en ocasión de su matrimonio, fundó la Insigne y Real Orden de San Jenaro, de la cual fue su primer gran maestre.
En 1740, uno de sus consejeros, el duque de Salas, permitió a los judíos retornar al reino, de donde habían sido expulsados por Carlos V, con la finalidad de impulsar la actividad económica. El pueblo y la Iglesia se opusieron y Salas fue destituido, derogándose el permiso. Poco después, el arzobispo Spinelli intentó introducir la Inquisición, pero el pueblo se opuso también a esta medida y hubo de desistir.
También durante estos años encontró el monarca a algunos de los hombres que más influirían en su vida, como Bernardo Tanucci, jurista al que nombró Ministro de Justicia primero y de Asuntos Exteriores después, y que quedó como miembro del Consejo de Regencia cuando Carlos III heredó el trono español.
Destaca el hecho de haber sido quien ordenó comenzar la excavación sistemática de las poblaciones sepultadas por la erupción del Vesubio del año 79: Pompeya, Herculano, Oplontis y las Villas Stabianas. No sólo eso, sino que en 1752, al ordenar construir una carretera hacia el sur (precursora de la actual Statale 18), salieron a la luz los restos de la ciudad de Paestum, que llevaban años cubiertos por la maleza (parte del anfiteatro yace precisamente bajo dicha carretera). Fue un hallazgo especialmente importante, porque allí se hallaban tres templos griegos en muy buen estado de conservación. Se encargaron de su estudio Felice Gazzola (un culto aristócrata y militar de confianza de Carlos, al que servía desde su época de duque de Parma) y Francesco Sabatini.

La muerte sin descendencia de su medio hermano Fernando VI de España, hizo recaer en Carlos la Corona de España, que pasó a ocupar en 1759, dejando con gran tristeza, tanto de los reyes como del pueblo, la corona del Reino de Nápoles y Sicilia a su tercer hijo, Fernando.

Citas Célebres:
“Soy optimista. No parece muy útil ser otra cosa.” 
“Es mejor acostarse sin cenar que levantarse con deudas.” 
"Solo lo absoluto merece el acompañamiento de la eternidad." 
“Todo concluye, pero nada perece.” 
“A veces la vida te va a pegar en la cabeza con un ladrillo. Pero no pierdas la fe.” 
“Toma consejo del hombre sabio y de buena conciencia; y apetece más ser enseñado de otro mejor que seguir tu parecer.” 
“Cuanto mayor es la prosperidad tanto menor se debe confiar en ella.” 
“En cualquier contienda entre el poder y la paciencia, hay que apostar por la paciencia.” 
“Si antes de besar a la persona amada habéis contemplado las estrellas, no la besaréis de la misma manera que si sólo habéis mirado las paredes de vuestra habitación.” 
“Cada vez que un hombre defiende un ideal, actúa para mejorar la suerte de otros, o lucha contra una injusticia, transmite una onda diminuta de esperanza.”
“Abandónate al destino y adáptate a las circunstancias, pues lo que está escrito no se borra porque tú quieras.” 
“El secreto de la vida es la honestidad y el juego limpio, si puedes simular eso, lo has conseguido.” 
“No dejes lo ganado por lo que has de ganar.” 
“Es lícito repeler la fuerza con la fuerza.” 
“Quien se propone ser caritativo después de muerto es, mirándolo bien, generoso con los bienes de los demás, no con los propios.” 

martes, 4 de agosto de 2015

CARLOS III (Jardín Botánico)

Carlos III de España, llamado «el Político» o «el Mejor Alcalde de Madrid» (Madrid, 20 de enero de 1716-ibídem, 14 de diciembre de 1788), fue duque de Parma (como Carlos I) entre 1731 y 1735, rey de Nápoles (como Carlos VII) y rey de Sicilia (como Carlos V) de 1734 a 1759 y de España desde 1759 hasta su muerte.
Carlos era el tercer hijo varón de Felipe V que llegó a la vida adulta y el primero que tuvo con su segunda mujer, Isabel de Farnesio, por lo que fueron sus medio hermanos Luis I y Fernando VI, quienes sucedieron a su padre en un primer momento. La muerte sin descendencia de estos llevaría a Carlos a ocupar el Trono español.
Carlos sirvió a la política familiar como una pieza en la lucha por recuperar la influencia española en Italia: heredó inicialmente de su madre los ducados de Parma, Plasencia y Toscana en 1731; pero más tarde, al reconquistar Felipe V el Reino de Nápoles y Sicilia en el curso de la Guerra de Sucesión de Polonia (1733-1735), pasó a ser rey de aquellos territorios con el nombre de Carlos VII. Contrajo matrimonio en 1738 con María Amalia de Sajonia, hija de Federico Augusto II, duque de Sajonia y de Lituania y rey de Polonia.
Nació el 20 de enero de 1716 a las 4 de la madrugada en el Real Alcázar de Madrid. Su cuidadora fue María Antonia de Salcedo. Luego, fueron responsables de él un grupo de hombres a cargo de Francisco María Spínola y Spínola, Duque de San Pedro. El 15 de enero 1724 su medio hermano mayor Luis heredó el trono por la abdicación de su padre en su favor, pero falleció en agosto y su padre volvió a ser rey.
En 1729, se trasladó a Sevilla junto con su padre. Las naciones europeas, con el Tratado de Utrecht de entre 1713 y 1715 y el Tratado de Hannover de septiembre 1725, firmado como respuesta al Tratado de Viena de abril de 1725, establecieron sus posiciones en Europa. España había perdido muchos territorios e influencia tras la Guerra de Sucesión. Sin embargo, esta situación no duraría mucho ya que en los planes de Felipe V estaba recuperar sus territorios en Italia.
Desde Sevilla, el monarca puso en marcha un plan para asegurar la sucesión de su hijo en el Ducado de Parma, firmando el Tratado de Sevilla con Inglaterra y Francia. Sin embargo, a la muerte del Duque de Parma, el Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico Carlos VI invadió esos territorios y Felipe V , al no recibir apoyo de las dos potencias, amenazó con declarar la guerra por su cuenta. En 1731, el Imperio Romano Germánico se adhirió al Tratado de Sevilla y Carlos III, con 15 años, abandonó Andalucía rumbo a Italia para ocupar sus plazas.

El 1 de febrero de 1733 murió Augusto II, rey de Polonia, cuya monarquía no era hereditaria, sino elegida por el Parlamento polaco, el Sejm. Felipe V envió desde Sevilla un emisario a Varsovia para negociar la candidatura del infante don Felipe y la del infante Carlos. Sin embargo, sus candidatos tenían pocas posibilidades frente a otros con apoyos de Austria y Francia. Felipe V se trasladó a Madrid y firmó el Tratado del Escorial, Primer Pacto de Familia, con el que España abandonó su pretensión polaca y decidió aliarse con Francia para luchar contra el Imperio Romano Germánico a cambio de la ayuda de Francia en su campaña contra Nápoles y Sicilia, bajo el control austríaco, y para conseguir Gibraltar. La guerra en Italia se ganó, y el 10 de mayo de 1734 el infante don Carlos ordenó proclamar Rey a su padre, sin embargo Felipe V cedió Nápoles y Sicilia a su hijo.

Citas Célebres:
 “Mucho más se desea lo que se veda.” 
“Mientras una mujer pueda parecer diez años más joven que su hija, es completamente feliz.” 
“El mal pago añade mérito a las buenas obras.” 
“La experiencia demuestra que los hombres y las palabras son incapaces de gobernar los acontecimientos.” 
“Es menester ser bueno, no por amor a los hombres, sino para estar en paz consigo mismo.” .
“Todo lo que endurece desmoraliza.” 
“El alma es un acorde; la disonancia, su enfermedad.” 
“Nada va bien en un sistema político en el que las palabras contradicen los hechos.” 
“Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas.”
“Dicen que la historia se repite, lo cierto es que sus lecciones no se aprovechan.” 
"Hoy es siempre todavía."
“Desear la inmortalidad es desear la perpetuidad de un gran error.” 
“El valor de un sentimiento se mide por la cantidad de sacrificio que estás preparado a hacer por él.” 
"Nunca vaciles en tender la mano; nunca titubees en aceptar la mano que otro te tiende." 
“No hay ningún viento favorable para el que no sabe a qué punto se dirige.” 

lunes, 3 de agosto de 2015

ESTATUA CARLOS III (Jardín Botánico)

Carlos III de España, llamado «el Político» o «el Mejor Alcalde de Madrid» (Madrid, 20 de enero de 1716-ibídem, 14 de diciembre de 1788), fue duque de Parma (como Carlos I) entre 1731 y 1735, rey de Nápoles (como Carlos VII) y rey de Sicilia (como Carlos V) de 1734 a 1759 y de España desde 1759 hasta su muerte.
Carlos era el tercer hijo varón de Felipe V que llegó a la vida adulta y el primero que tuvo con su segunda mujer, Isabel de Farnesio, por lo que fueron sus medio hermanos Luis I y Fernando VI, quienes sucedieron a su padre en un primer momento. La muerte sin descendencia de estos llevaría a Carlos a ocupar el Trono español.
Carlos sirvió a la política familiar como una pieza en la lucha por recuperar la influencia española en Italia: heredó inicialmente de su madre los ducados de Parma, Plasencia y Toscana en 1731; pero más tarde, al reconquistar Felipe V el Reino de Nápoles y Sicilia en el curso de la Guerra de Sucesión de Polonia (1733-1735), pasó a ser rey de aquellos territorios con el nombre de Carlos VII. Contrajo matrimonio en 1738 con María Amalia de Sajonia, hija de Federico Augusto II, duque de Sajonia y de Lituania y rey de Polonia.
Nació el 20 de enero de 1716 a las 4 de la madrugada en el Real Alcázar de Madrid. Su cuidadora fue María Antonia de Salcedo. Luego, fueron responsables de él un grupo de hombres a cargo de Francisco María Spínola y Spínola, Duque de San Pedro. El 15 de enero 1724 su medio hermano mayor Luis heredó el trono por la abdicación de su padre en su favor, pero falleció en agosto y su padre volvió a ser rey.
En 1729, se trasladó a Sevilla junto con su padre. Las naciones europeas, con el Tratado de Utrecht de entre 1713 y 1715 y el Tratado de Hannover de septiembre 1725, firmado como respuesta al Tratado de Viena de abril de 1725, establecieron sus posiciones en Europa. España había perdido muchos territorios e influencia tras la Guerra de Sucesión. Sin embargo, esta situación no duraría mucho ya que en los planes de Felipe V estaba recuperar sus territorios en Italia.
Desde Sevilla, el monarca puso en marcha un plan para asegurar la sucesión de su hijo en el Ducado de Parma, firmando el Tratado de Sevilla con Inglaterra y Francia. Sin embargo, a la muerte del Duque de Parma, el Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico Carlos VI invadió esos territorios y Felipe V , al no recibir apoyo de las dos potencias, amenazó con declarar la guerra por su cuenta. En 1731, el Imperio Romano Germánico se adhirió al Tratado de Sevilla y Carlos III, con 15 años, abandonó Andalucía rumbo a Italia para ocupar sus plazas.

El 1 de febrero de 1733 murió Augusto II, rey de Polonia, cuya monarquía no era hereditaria, sino elegida por el Parlamento polaco, el Sejm. Felipe V envió desde Sevilla un emisario a Varsovia para negociar la candidatura del infante don Felipe y la del infante Carlos. Sin embargo, sus candidatos tenían pocas posibilidades frente a otros con apoyos de Austria y Francia. Felipe V se trasladó a Madrid y firmó el Tratado del Escorial, Primer Pacto de Familia, con el que España abandonó su pretensión polaca y decidió aliarse con Francia para luchar contra el Imperio Romano Germánico a cambio de la ayuda de Francia en su campaña contra Nápoles y Sicilia, bajo el control austríaco, y para conseguir Gibraltar. La guerra en Italia se ganó, y el 10 de mayo de 1734 el infante don Carlos ordenó proclamar Rey a su padre, sin embargo Felipe V cedió Nápoles y Sicilia a su hijo.

Citas Célebres:
“No desear nada es no vivir.” 
“Un apodo es la piedra más dura que el diablo puede arrojar a una persona.” 
“En su primera pasión la mujer ama a su amado; en todas las demás sólo ama al amor.” .
“Ama a tu vecino, pero no derribes vuestra verja.” 
“El jorobado no ve su joroba.”
"Un pequeño esfuerzo es el mejor sustituto de las excusas."
“Alcancé a contar los pasos que diste mientras te alejabas, para cuando mi orgullo deje de cegarme, correr a buscarte." 
“Si discutieran la cabeza y el corazón, acabaría por decidir el corazón. La pobre cabeza cede siempre, porque es la más prudente.” 
“Afortunado es el hombre que tiene tiempo para esperar.” 
“El buen lector es el que hace el libro bueno.” 
“El tiempo no es sino el espacio entre nuestros recuerdos.” 
"Da siempre lo mejor de ti, y lo mejor vendrá...".
"No permitáis que nadie venga a vosotros y se vaya sin ser mejor y más feliz." 
“La vida es duda, y la fe sin la duda es sólo muerte.” 
“Se llama experiencia a una cadena de errores.” 

domingo, 2 de agosto de 2015

FUENTE CAÑOS DEL PERAL

La Fuente de los Caños del Peral (denominada también como Lavadero de los caños del Peral1 ) fue una fuente monumental del siglo XVII, situada bajo la plaza de Isabel II en Madrid (España). Recibe su nombre de la existencia de un peral que proporcionaba sombra en 1263 a la fuente. La fuente fue diseñada posteriormente por Juan Bautista de Toledo, primer arquitecto del Monasterio de El Escorial, haciendo que se constituyera por un conjunto de caños distribuidos a lo largo de 34 metros, con un frente de sillares almohadillados de granito y caños monumentalizados mediante veneras de granito. Junto a ella, se encontraba un acueducto denominado de Amaniel que conducía el agua hasta el Palacio Real. Estuvieron en funcionamiento hasta mediados del siglo XVIII.
La Fuente de los Caños del Peral es mencionada en diversos textos literarios de la época, entre ellos la autobiografía del soldado y escritor madrileño Alonso de Contreras conocida con el título de Discurso de mi vida.
Historia.
Es posible que esta fuente fuese una de las primeras de Madrid, siendo unos baños árabes.1 Este origen explicaría la existencia de, no sólo unos caños, sino que además hubiera una construcción y unas canalizaciones en torno al conjunto. La fuente segregada de los baños estuvo en funcionamiento durante siglos. Se encontraba ubicada en las cercanías del Monasterio de la Encarnación, en un terreno empinado y lleno de barrancos. Las empinadas cuestas se dirigían al este del Alcazar. Durante la edad media el la zona fue un barranco creado por el «arroyo del arenal» (en la actualidad calle del mismo nombre). Hasta la llegada de la Corte de Felipe II a Madrid no estuvo muy segura la posición de la fuente, la zona estaba poblada de acuíferos y la documentación hace referencia a la fuente en segundo plano. En la actualidad se conoce la posición exacta por el descubrimiento que se hizo en 2009 de algunos de sus restos, siendo ubicada en en la confluencia de la calle de los caños del Peral y la calle del Arenal. En el siglo XV, cuando se formó la plaza, tomó el nombre de la fuente del peral. En la documentación de este siglo aparece también como de las Hontanillas o Fontanillas. En algunas ocasiones denominada como Fuentes del Arrabal, no cabe posibilidad de saber si se refieren a la misma fuente o a alguna de las existentes en sus alrededores. La fuente constaba de una decena de caños y diversas instalaciones que pueden verse en el plano de Teixeira.
La fuente tenía anexado un lavadero con 57 pilas que empleaba el agua sobrante de los caños. Su uso era arrendado por el Ayuntamiento. En 1663 el ayuntamiento vendió el lavadero, a causa de los conflictos que le suponía su arrendamiento. Junto al lavadero, a comienzos del siglo XVIII, se levantó la estructura del último corral de comedias de Madrid en el solar adquirido por Francesco Bartoli, capocómico de la compañía italiana de "los Trufaldines"; corral que más tarde se convirtió en el Teatro de los Caños del Peral.
La fuente funcionó hasta mediados del siglo XIX, y quedó enterrada al allanar los terrenos circundantes con el objeto de construir la Plaza de Oriente, el Teatro Real y la misma Plaza de Isabel II. Por una razón desconocida la fuente no se desplazó, ni quedó destruida, sino tan sólo soterrada. A comienzos del siglo XX cuando se construía la red subterránea del metro de Madrid de la línea 2 apareció la fuente enterrada a una cota de ocho metros y se mantuvo intacta.6 En aquella ocasión se descubrió uno de los pilones, así como una atarjea de ladrillos. Ya a comienzos del siglo XXI y tras la reforma de la Estación de Ópera, terminada en 2011, se ha inaugurado en el interior de la estación un museo arqueológico subterráneo donde se puede ver la fuente.
Características.
La Fuente de los Caños del Peral, que abastecía a la población madrileña a través de una distribución realizada por los aguadores, poseía en sus instalaciones adyacentes un lavadero. En 1809, con la creación de la actual plaza de Isabel II, quedó enterrada a diez metros. En 1991 fueron localizados durante las obras de ampliación realizadas por Metro, siendo técnicamente imposible su integración en el andén.
En las obras que se desarrollan desde 2008 para la mejora de la accesibilidad de la estación de Ópera, se ha descubierto en su totalidad la fuente, resaltando su buen estado de conservación.
Museo arqueológico.

Con la reforma de la Estación de Ópera terminada en 2011 se ha inaugurado en el interior de la estación un museo arqueológico subterráneo donde se puede ver la fuente. Se trata de un espacio de 200 metros cuadrados donde los usuarios podrán contemplar los vestigios arqueológicos de los siglos XVI y XVII encontrados en ese mismo lugar y que formaban parte de la antigua Plazuela de los Caños del Peral (hoy Plaza de Isabel II). Además de la fuente se puede ver el Acueducto de Amaniel (que surtía de agua al Palacio Real) y otros elementos hidráulicos descubiertos durante las obras de remodelación de la estación, como la Alcantarilla del Arenal.

Citas Célebres:
“Manejar el silencio es más difícil que manejar la palabra.” 
“Aprender sin reflexionar es malgastar la energía.” 
“La maldad no necesita razones, le basta con un pretexto.” 
“El tiempo es un gran maestro que arregla muchas cosas.” 
"La educación y la cortesía abren todas las puertas."
“Entre hombre y hombre no hay gran diferencia. La superioridad consiste en aprovechar las lecciones de la experiencia.”
“Lo arbitrario no sólo es funesto cuando se utiliza para el crimen. Empleado contra el crimen, también es peligroso.”
 "En la vida no hay premios ni castigos, sino consecuencias."
“El hombre no es la suma de lo que tiene, sino la totalidad de lo que aún no tiene, de lo que podría ser.” 
“Si no tienes enemigos es señal que la fortuna te ha olvidado.” 
“Era como un gallo que creía que el sol había salido para oírle cantar.”
“Nada es suficiente para quien poco es lo suficiente.” 
“En la paz, los hijos entierran a los padres; la guerra altera el orden de la naturaleza y hace que los padres entierren a sus hijos.” 
“Ninguna venganza mayor que un silencio mudo.” 
“Mal gobernante el que exprime al pueblo dándole poco a cambio.” 

sábado, 1 de agosto de 2015

FUENTE CUESTA DE LA VEGA

La Cuesta de la Vega en Madrid se extiende sobre uno de los barrancos que sirvieron de defensa natural a la ciudadela musulmana de Mayrit. Sigue la dirección este-oeste y, tras salvar un fuerte desnivel, pone en comunicación la calle Mayor con el valle del río Manzanares. Arranca junto a la cripta neorrománica de la Catedral de la Almudena y, bordeando la cerca de los jardines del Campo del Moro, llega hasta el Parque de Atenas, en la zona de influencia de la calle de Segovia. Presenta un trazado curvilíneo, adaptado a la complicada orografía del terreno.
Diseño.
La actual disposición de la Cuesta de la Vega se debe a la reforma proyectada por los arquitectos Sánchez Pescador y Pascual Colomer hacia 1849. Para resolver el gran desnivel de la cornisa de Madrid, se decide optar por una sucesión de dobles rampas a derecha e izquierda. Los espacios entre las rampas actualmente ocupadas por jardines estuvieron sin embargo en origen destinados a ser manzanas de viviendas.
Historia.
Toma su nombre de la desaparecida Puerta de la Vega, uno de los tres accesos con los que contaba la antigua muralla árabe. Esta construcción fue erigida durante la dominación islámica de la Península Ibérica, en una fecha indeterminada comprendida entre los años 860 y 880. Defendía la almudaina, que puede considerarse como el núcleo fundacional de la ciudad. Fue levantada por el emir cordobés Muhammad I (852-886) para asegurar la defensa de Toledo ante las incursiones cristianas procedentes del norte peninsular.
De este recinto amurallado se conservan diferentes restos diseminados. Los más importantes se encuentran en la Cuesta de la Vega y consisten en un lienzo de piedra de caliza y sílex, de aproximadamente 120 m de longitud, donde se aprecian las pautas habituales de la arquitectura militar andalusí: torres de planta cuadrangular, con zarpa en la base, y con una disposición poco saliente con respecto al muro principal.

En el subsuelo de la plaza de la Armería existe otro tramo de muralla, de unos 70 m de largo. Fue descubierto entre 1999 y 2000,3 durante las obras de construcción del Museo de Colecciones Reales, que, una vez terminado, albergará diferentes fondos pertenecientes a Patrimonio Nacional, entre ellos los depositados en el actual Museo de Carruajes.

Citas Célebres:
"Como la vista es al cuerpo, la razón es al espíritu."
“La razón es un sol severo: ilumina pero ciega.” 
"El hombre sabio querrá estar siempre con quien sea mejor que él." 
“El golpe esperado resulta menos duro.” 
“Probamos por medio de la lógica, pero descubrimos por medio de la intuición.” 
"Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo.".
“El mundo recompensa con mayor frecuencia las apariencias de mérito que el mérito mismo.” 
“Cuando pienso que un hombre juzga a otro, siento un gran estremecimiento.” 
“La música en una boda me hace siempre pensar en la que acompaña a los soldados que van a la guerra.” 
“Los esfuerzos individuales nos traerán el progreso general.” 
“La alegría se encuentra en el fondo de todas las cosas pero a cada uno le corresponde extraerla.” .
“Acuérdate de que con la misma facilidad te puedes casar con una rica que con una pobre.” 
“Debemos usar un libro como las abejas las flores: para absorver su esencia.” 
“La inteligencia fue concedida al hombre para dudar.” 
“El hombre es un animal encerrado en el exterior de su jaula. Se agita fuera de sí.” 
“Nada os pertenece en propiedad más que vuestros sueños.”