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domingo, 6 de marzo de 2016

PLAZA DE ORIENTE

Jardines del cabo Noval.
Los Jardines del cabo Noval, integrados principalmente por plantaciones de plátanos, ocupan la parte septentrional de la Plaza de Oriente, junto a la calle de San Quintín, por la que está permitido el tráfico rodado.
Se extienden sobre terrenos que en su momento pertenecieron al Real Monasterio de la Encarnación, que da a los jardines a través de su fachada meridional. En su lado occidental, quedan delimitados por la calle de Bailén y la baulastrada que separa esta vía de los Jardines de Sabatini, situados al norte del Palacio Real. Al este, se encuentra la calle de Pavía.
Sus mayores valores artísticos provienen del monumento allí situado, erigido en 1912 en memoria del cabo Luis Noval Ferrao (1887–1909), del que toman su nombre. Se trata de una obra del escultor valenciano Mariano Benlliure (1862–1947). Mide 6,5 metros de alto y está realizada en piedra y bronce.
Jardines de Lepanto.
Los Jardines de Lepanto se encuentran en la parte meridional de la plaza. Quedan definidos por la calle de Bailén, que discurre al oeste, en paralelo con la arquería de la Plaza de la Armería; y por la calle de Vergara, que aparece al sur, a través de una rampa, construida para salvar el desnivel del terreno. Al este se halla la calle de Lepanto, que les presta su nombre.
Como los Jardines del cabo Noval, los de Lepanto integran plantaciones de plátanos, de gran tamaño, además de diferentes cedros. Sobre ellos se alza el monumento al capitán Ángel Melgar (1876–1909), obra en bronce y mármol de Julio González Pola (1860–1929), inaugurada en 1911 por el rey Alfonso XIII
Contorno.
A continuación se destacan los edificios y lugares más relevantes situados en el perímetro de la Plaza de Oriente
Palacio Real.
El Palacio Real flanquea el lado oeste de la Plaza de Oriente, a través de la calle de Bailén, peatonalizada en el año 1996 en su contacto con el edificio. Se empezó construir en 1738 según planos de los arquitectos Filippo Juvara y de su discípulo Juan Bautista Sachetti, durante el reinado de Felipe V.
Su fachada oriental, la que da a la plaza, tiene una longitud de 130 metros y 33 de alto. La conexión de esta fachada, dispuesta en seis alturas, con el núcleo urbano de Madrid resultó especialmente problemática, ante la existencia de un caserío de origen medieval en sus aledaños, separado del edificio mediante una estrecha vía, que con el tiempo fue bautizada como calle de Bailén. La cerca del Huerto de la Priora, perteneciente al Real Monasterio de la Encarnación, también se encontraba muy próxima al palacio. El proyecto más ambicioso fue impulsado por José I, que pretendía crear una gran avenida monumental que uniese el Palacio Real de Madrid con la plaza de la Puerta del Sol. Para ello, el monarca ordenó la demolición de las manzanas de casas y templos religiosos que había junto al palacio, en un proceso que se prolongó dos años (1809-1810).
La brevedad del reinado de José Bonaparte impidió avanzar más en el citado proyecto, que fue finalmente desestimado por los monarcas que le sucedieron y sustituido por el de una gran plaza cerrada, conectada con el entramado de calles del centro histórico, a través del Teatro Real.
Plaza de la Armería.
Los Jardines de Lepanto limitan, hacia el oeste, con una de las dos arquerías que conforman la Plaza de la Armería. Tras el incendio del ala sur (en la que se encontraban las Caballerizas Reales y la Armería Real) y posterior derribo de sus restos, se encargó el nuevo cerramiento de este recinto a Narciso Pascual y Colomer, el mismo arquitecto que trazó la Plaza de Oriente, aunque no llegó a realizarse. La ejecución se produjo finalmente en 1892, según un nuevo proyecto del arquitecto Enrique María Repullés y Vargas.
Jardines de Sabatini.
Los Jardines de Sabatini aparecen, a través de uno de sus extremos, en el lado occidental de los Jardines del cabo Noval. A pesar de su nombre, no fueron diseñados por el arquitecto italiano, sino que se construyeron en los años treinta, tras la proclamación de la Segunda República.
Teatro Real.
El Teatro Real, situado en la parte oriental de la Plaza de Oriente, es, junto con el palacio, el edificio que más ha condicionado el trazado final del recinto.
La decisión de construir un coliseo, en el solar del antiguo teatro de los Caños del Peral, fue tomada por Fernando VII en 1817. En su diseño, el edificio se concebía como el punto de referencia de una plaza porticada, proyecto que fue abandonado cuando las obras iban ya muy avanzadas, dado que desentonaba con la estética del conjunto.
En 1836, Isabel II ordenó derribar los edificios del contorno de la plaza y en 1850 dio un nuevo impulso a las obras del teatro, después de varios años de paralización por dificultades económicas.
El Teatro Real se inauguró oficialmente el 19 de noviembre de 1850. Ocupa una planta hexagonal irregular, a cuyos lados norte y sur se extienden dos pequeñas calles, la de Felipe V y la de Carlos III, que comunican la Plaza de Oriente con el centro histórico de la ciudad.
Presenta dos fachadas principales: la occidental, que da a la Plaza de Oriente, y la oriental, situada en la Plaza de Isabel II. Su aspecto neoclásico es fruto de la reforma realizada en 1884 por el arquitecto Joaquín de la Concha, que alteró la composición arquitectónica original.
Otras remodelaciones destacadas tuvieron lugar en 1925, en 1942 y en 1988. En esta última, cuyas obras duraron hasta 1997, el coliseo recuperó su función de teatro de la ópera, tras décadas como sala de conciertos.
Real Monasterio de la Encarnación.

La cara norte de los Jardines del cabo Noval da al Real Monasterio de la Encarnación, a través de una de sus fachadas menos relevantes, desde el punto de vista artístico. El edificio fue proyectado por Juan Gómez de Mora entre 1611 y 1616, quien le imprimió un austero sello herreriano.
Restos Arqueológicos.
Durante la remodelación de la plaza de 1996, se hallaron en su subsuelo diferentes restos arqueológicos, que fueron destruidos en gran parte al considerarse de escaso valor; entre ellos los de la Casa del Tesoro (siglo XVI), sede de la administración de la Casa de Austria. Los únicos vestigios que se conservan corresponden a una atalaya musulmana del siglo XI, que se exhibe en la primera planta del aparcamiento subterráneo construido durante la reforma.
Este torreón fue integrado dentro de la muralla cristiana de Madrid, como una torre albarrana, cuando la ciudad fue conquistada por la Corona de Castilla, a manos del rey Alfonso VI. Era conocida como Torre de los Huesos, por su proximidad con un cementerio islámico.
Se localizaba a extramuros, sobre el barranco del arroyo del Arenal, que cerraba por el noroeste esta zona de la ciudad. Tenía como fin la vigilancia de todo este sector, así como de la cercana Puerta de Valnadú, uno de los accesos de la muralla cristiana. De planta cuadrangular, su aparejo es de mampostería, con algún sillar en las esquinas, en piedra caliza y en sílex.

Citas Célebres:
“Hay gente tan pobre en el mundo que lo único que tienen es dinero.”
“Pequeños toques hacen grandes rasgos.”
"La risa es salud y alegría, y la burla es crueldad y amargura.” 
“El hombre vulgar espera lo bueno y lo malo del exterior, el hombre que piensa lo espera de sí mismo.” 
“Los hombres se dividen en dos bandos: los que aman y fundan, los que odian y deshacen.” 
"No se puede lograr que retome el agua que pasó, ni reclamar que vuelva la hora pretérita.” 
“Puedes llegar a cualquier parte, siempre que andes lo suficiente.” 
“El llanto es a veces el modo de expresar las cosas que no pueden decirse con palabras.” 
"No juzgues cada día por la cosecha que recoges, sino por las semillas que plantas.” 
“Qué le voy a hacer, soy un esperanzado sin remedio.” 
"Los placeres del pensamiento son un eficaz remedio para las heridas del corazón.”
“Entre todas las formas de cautela, la cautela en el amor es, posiblemente, la más letal para la auténtica felicidad.”
“Un fanático es un individuo que tiene razón aunque no tenga razón.” 
"Lo que no me mata, me fortalece.” 
“Amigos. Nadie más. El resto es selva.”
“Más vale buena esperanza que ruin posesión.”  



sábado, 5 de marzo de 2016

PLAZA DE ORIENTE

Planta.
La plaza de Oriente es de forma rectangular, si bien su cabecera, situada al este, se cierra formando una curva, presidida por el Teatro Real. Pueden distinguirse tres grandes cuadrantes: los jardines centrales, los Jardines del cabo Noval y los Jardines de Lepanto.
Jardines Centrales.
Los jardines centrales están dispuestos alrededor del monumento a Felipe IV, en forma de cuadrícula, siguiendo el modelo barroco de jardinería.
Están conformados por siete parterres, poblados por setos de boj, formas toparias de cipreses, tejos y magnolios de pequeño tamaño, así como por plantaciones florales, de carácter temporal. Se encuentran delimitados a ambos lados por sendas hileras de estatuas, conocidas popularmente como los reyes godos, que actúan como línea de división de los otros dos cuadrantes.
Es la zona más monumental de la Plaza de Oriente, tanto por los edificios que la flanquean (el Palacio Real aparece al oeste y el Teatro Real al este), como por el valor artístico de sus colecciones escultóricas.
Monumento a Felipe IV.
En el centro de la plaza se encuentra un monumento a Felipe IV, sin duda alguna la obra artística más importante del recinto, al margen de los edificios del contorno. Está integrado por una estatua ecuestre del monarca, realizada en el siglo XVII por Pietro Tacca, y un pedestal con diferentes motivos escultóricos y dos fuentes, que datan del siglo XIX.
El conjunto fue inaugurado el 17 de noviembre de 1843, después de que Isabel II decidiera trasladar la citada escultura a la Plaza de Oriente, dotándola de un soporte monumental. Sus autores fueron los escultores de cámara Francisco Elías Vallejo (1782–1850) y José Tomás (1795-1848).
El primero realizó los cuatro leones de bronce situados en las esquinas del monumento, mientras que el segundo esculpió los bajorrelieves que decoran el alto pedestal sobre el que se asienta la estatua. Uno de ellos representa al monarca imponiendo a Velázquez el hábito de la Orden de Santiago y el otro es una alegoría de la protección otorgada por el rey a las artes y letras.
Asimismo, Tomás realizó la figura de un anciano vertiendo agua sobre una urna, simbolizando un río. En la base del monumento, hay dos fuentes con forma de concha, en los lados este y oeste.
La estatua ecuestre de Felipe IV es de bronce y está dispuesta mirando hacia el este, esto es, hacia el Teatro Real. Fue ejecutada entre 1634 y 1640 por el italiano Pietro Tacca (1577–1640), al cual le enviaron como modelos dos retratos del rey pintados por Velázquez, uno a caballo y otro de medio cuerpo. Fue fundida en Florencia (Italia).
El escultor contó con el asesoramiento de Galileo Galilei para que el caballo que monta el monarca pudiese mantenerse exclusivamente sobre sus patas traseras. La solución dada por el físico consistió en hacer maciza la parte trasera y hueca la delantera. Se trata de la primera escultura ecuestre del mundo con esta disposición.
La obra se colocó inicialmente en uno de los patios del Palacio del Buen Retiro y, posteriormente, en el frontispicio del antiguo Alcázar. Durante el gobierno de don Juan José de Austria volvió a su primer emplazamiento, donde permaneció hasta 1843.
Estatuas de los reyes españoles.
La plaza alberga una colección escultórica de veinte reyes españoles, correspondientes a cinco visigodos y a quince monarcas de los primeros reinos cristianos de la Reconquista. Estas estatuas, realizadas en piedra caliza, se distribuyen en dos hileras, que surcan el recinto en dirección este-oeste, a ambos lados de los jardines centrales.
Conocidas popularmente como los reyes godos, marcan la línea de división entre el cuerpo central de la plaza y los Jardines del cabo Noval, al norte, y de Lepanto, al sur.
El grupo de estatuas forma parte de una serie dedicada a todos los monarcas de España, mandada hacer para la decoración del Palacio Real de Madrid durante el reinado de Fernando VI. Se ejecutaron entre 1750 y 1753.
En un principio, la idea era que las esculturas adornasen la cornisa superior del palacio, pero nunca fueron colocadas en la misma. Se temió que la cubierta no aguantase su peso, si bien la tradición sostiene que la reina Bárbara de Braganza tuvo un sueño en el que las figuras caían precipitándose apocalípticamente hacia abajo.
Finalmente fueron distribuidas por distintos puntos de la ciudad. En Madrid pueden verse, además de en la propia Plaza de Oriente, en el Parque de El Retiro, en los Jardines de Sabatini, en el Parque de El Capricho (en la Alameda de Osuna) y en la Puerta de Toledo. Algunas se llevaron a otras provincias, caso de las situadas en el Paseo de Sarasate de Pamplona, referidas a los reyes navarros, o también en el Paseo del Espolón de Burgos y también al parque de la Florida de Vitoria-Gasteiz.

Las estatuas fueron realizadas, bajo la dirección de los escultores de la Corte Juan Domingo Olivieri y Felipe de Castro, por un numeroso grupo de autores, entre los que se encuentran Luis Salvador Carmona, Felipe del Corral, Juan de Villanueva Barbales y Juan Pascual de Mena, además de los propios Olivieri y De Castro.

Citas Célebres:
"La vida es una cosa maravillosa y hay tantas cosas por hacer.” 
“A los vivos les debemos respeto pero a los muertos solo les debemos la verdad.” 
“Sólo el motivo constituye el mérito de las acciones; y el desinterés les da la perfección.” 
“Con una hábil manipulación de la prensa, pueden hacer que la víctima parezca un criminal y el criminal, la víctima.” 
"Todo va a estar bien al final. Si no está bien, no es el fin.”
“Pero tengo promesas que cumplir, y andar mucho camino sin dormir, y andar mucho camino sin dormir.” 
“Sé tu propio palacio o el mundo será tu prisión.” 
“Me gustan los amigos que tienen pensamientos independientes, porque suelen hacerte ver los problemas desde todos los ángulos.”
"El trato que se da a los niños es el que ellos luego darán a la sociedad.”
“El no y el sí son breves de decir pero piden pensar mucho. “
"Si cree usted que la educación es cara, pruebe con la ignorancia.” 
“Yo creo que todavía no es demasiado tarde para construir una utopía que nos permita compartir la tierra.” 
“La tradición es un guía, no un carcelero.” 
"Nunca mires para atrás, siempre para adelante, pues cuando la suerte te acompañe, nada existirá que te sea imposible.” 
“No he fracasado. He encontrado 10000 soluciones que no funcionan.” 
 “Solamente aquel que es demasiado fuerte para perdonar, una ofensa sabe "amar".”
“Si yo se que tú eres, y tú sabes que yo soy, quién va a saber quien soy yo cuando tu no estés.”

viernes, 4 de marzo de 2016

PLAZA DE ORIENTE

La plaza de Oriente está situada en el centro histórico de la ciudad española de Madrid. Se trata de una plaza rectangular de cabecera curvada, de carácter monumental, cuyo trazado definitivo responde a un diseño de 1844 de Narciso Pascual y Colomer, heredero de varios proyectos anteriores. Uno de sus principales impulsores fue el rey José I, quien ordenó la demolición de las casas medievales situadas sobre su solar.
Está presidida por dos de los edificios más relevantes de la capital: su contorno occidental lo delimita el Palacio Real y el oriental el Teatro Real. Su cara norte la conforma el Real Monasterio de la Encarnación, al que le fue expropiado el Huerto de la Priora para integrarlo dentro de la plaza.
Además de los citados edificios, esta plaza monumental alberga diferentes jardines histórico-artísticos y una colección escultórica, en la que destaca especialmente la efigie de Felipe IV, obra del siglo XVII de Pietro Tacca. Está considerada como la primera estatua ecuestre del mundo sujetada únicamente por las patas traseras del caballo.
Toponimia.
Existen varias teorías acerca de la denominación de esta plaza. La más aceptada alude a su situación geográfica, al oriente del Palacio Real. Por extensión, este edificio ha pasado a ser conocido como Palacio de Oriente.
Otra hipótesis hace referencia al rey José I —que recibió el apelativo popular de Pepe Botella—, uno de los principales impulsores de la plaza, ya que fue él quien ordenó el derribo del caserío existente en los aledaños del Palacio Real. La posible pertenencia de José Bonaparte a la masonería y su obediencia al Gran Oriente de Francia se encontraría en el origen del nombre de la plaza, bautizada así en honor de dicha logia.
Historia.
La idea de realizar una gran plaza junto al Palacio Real de Madrid se remonta al siglo XVIII, con el proyecto de Juan Bautista Sachetti, uno de los arquitectos del edificio, de situar una zona ajardinada en su parte oriental.
Durante el reinado de José Bonaparte, que se extendió desde 1808 hasta 1813, se acometieron las primeras demoliciones de manzanas en el entorno del palacio, dentro de un plan urbanístico de apertura del viario para toda la ciudad, que le valió al monarca el sobrenombre de Pepe Plazuelas (además del ya citado de Pepe Botella).
Al impulso de Fernando VII se debieron las nivelaciones de tierras, el inicio de algunos edificios del contorno de la plaza y el derribo del teatro de los Caños del Peral (ubicado en la Plaza de Isabel II). Su proyecto, diseñado en 1817 por Isidro González Velázquez, tenía como eje principal la construcción de un teatro (que después sería el Teatro Real) en el lado opuesto del palacio. Las obras de este coliseo comenzaron en 1818 y fueron dirigidas hasta 1831 por Antonio López Aguado, autor de su trazado.
En lo que respecta a la plaza propiamente dicha, el proyecto de González Velázquez disponía una planta semicircular, articulada alrededor de un pórtico y seis manzanas de casas, tres a cada lado del teatro.
En 1836, durante el reinado de Isabel II, se tomó la decisión de derribar los edificios comenzados en tiempos de Fernando VII y acometer un nuevo diseño, acorde con el Teatro Real. A pesar de que este edificio no se concluyó hasta 1850, su fachada occidental, la que da a palacio, fue un condicionante en todo momento en el trazado de la plaza.
En 1842, se barajó la posibilidad de realizar una plaza rectangular con cabecera curvada, cerrada por seis manzanas simétricas. Esta planta fue finalmente incorporada, si bien se redujo el número de manzanas a dos, una a cada lado del teatro, según el diseño definitivo de Narciso Pascual y Colomer (1844). En 1851, empezaron a construirse los edificios de viviendas del contorno de la plaza, a partir de este último royecto.
Los jardines de la plaza han sufrido importantes variaciones a lo largo del tiempo. Hasta 1941, se disponían circularmente alrededor del monumento a Felipe IV, que ocupa el centro del recinto. En torno a la estatua del monarca, estaban situadas 44 esculturas, correspondientes a diferentes reyes españoles, pero en 1927 se redujo su número a veinte.
El diseño actual de los jardines, creado en 1941, sigue tomando como punto de referencia la eifigie de Felipe IV, pero distribuye los jardines cuadricularmente. Las veinte estatuas de los monarcas se sitúan longitudinalmente, en dos hileras de diez, a ambos lados del monumento central.
Durante los años del franquismo se convirtió en un símbolo político de quienes estaban a favor de la dictadura, debido a que era allí donde se realizaban las manifestaciones de ensalzamiento al general Franco
A mediados de los años noventa, durante el mandato del alcalde José María Álvarez del Manzano, la plaza volvió a ser remodelada. Se soterró la calle de Bailén, que separaba la plaza propiamente dicha de la fachada oriental del Palacio Real, de tal forma que la plaza llega directamente hasta este edificio. También se ganaron otros espacios peatonales en los aledaños del Teatro Real, al tiempo que se procedió a un nuevo empedrado.

Bajo la plaza se construyó un aparcamiento subterráneo, dentro de un proyecto que inicialmente contemplaba la creación de un centro comercial en el subsuelo, idea que finalmente fue desestimada. Las obras de remodelación, que concluyeron en 1996, estuvieron envueltas de cierta polémica, ante el descubrimiento de restos arquelógicos, algunos de los cuales fueron destruidos al considerarse de escaso valor.

Citas Célebres:
“A pesar de las ilusiones racionalistas, e incluso marxistas, toda la historia del mundo es la historia de la libertad. “
"La vida es un arco iris que incluye el negro.” 
“Hay que comer para vivir, no vivir para comer.” 
"Ten el suficiente coraje para creer en el amor una vez más, y siempre una vez más.” 
“Los abusos, aun en el estado más sólido, son minas sordas que tarde o temprano estallan.” 
"Cada uno muestra lo que es en los amigos que tiene.”
“La ilusión por la vida nos hace soportar la proximidad de la muerte.” 
“El niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta.” 
“No hay que desanimarse nunca. Los sueños vuelan, el trabajo queda.” 
“Justifica tus limitaciones y te quedaras con ellas.” 
“Aquel que desea pero no obra, engendra la peste.” 
"Nada es suficiente para el hombre para quien lo suficiente es poco.” 
“A la larga, una sociedad jerárquica sólo sería posible basándose en la pobreza y en la ignorancia.” 
"El sol brilla en todas partes, pero algunos no ven más que sus sombras.” 
"Nadie es responsable de tu felicidad, solo tú.” 
“Uno de los secretos profundos de la vida es que lo único que merece la pena hacer es lo que hacemos por los demás.” 



martes, 27 de octubre de 2015

CAMPO DEL MORO





Citas Célebres:
“Leer lo es todo. La lectura me hace sentir que he logrado algo, he aprendido algo, que soy mejor persona.” 
"Comprender es una palabra viva y la carne de esa palabra es amor."
“Los bueno es aquello en cuya posesión el apetito descansa, y lo bello, en cambio, aquello cuya contemplación agrada.” 
“Para triunfar en la lucha de la vida el hombre ha de tener o una gran inteligencia o un corazón de piedra.” 
"Lo que consideran como colmo de la delicia no es la alegría, sino la tristeza, y venga el reposo."
“Los pesimistas achican y entristecen la vida, pero no la corrompen.” 
“Nada me distrae, nada me divierte. Y lo que no me apasiona, me aburre.” 
"Quien vive temeroso, no será nunca libre."
“Una amistad noble es una obra maestra a dúo.” 
“El corazón necesita un segundo corazón. La alegría compartida es doble alegría.” 
“El éxito en el mundo raramente tiene correspondencia con el mérito.” 
“El valor es el resultado de un grandísimo miedo.”
"Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos."
“La prosperidad no existe sin temores ni disgustos, ni la adversidad sin consuelos y esperanzas.” 

“El que algo sea cierto no significa que sea convincente, ni en la vida ni en el arte.” 

lunes, 26 de octubre de 2015

CAMPO DEL MORO





Citas Célebres:
“Es preferible fiarse del hombre equivocado a menudo, que de quien no duda nunca.” 
“Buen silencio vale más que mala disputa.” 
“Sólo quien ama su hogar ama también su patria.” 
“Esperando, el nudo se deshace y la fruta madura.” 
“En la circunferencia, el comienzo y el fin coinciden.” 
“Es preferible una paz injusta a una guerra justa.” 
“Saber hacer vale más que saber.” 
“Las valiosas presas convierten en ladrones a los hombres honrados.” 
“Nada más triste que el espectáculo de un país que por temor soporta un gobierno detestado.”.
“No le resta al hombre sino elegir con temor entre la felicidad sensual y una paz espiritual.” 
“Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia.”
“Todas las pasiones son buenas cuando uno es dueño de ellas, y todas son malas cuando nos esclavizan.” 
“Felices los valientes, los que aceptan con ánimo parejo la derrota o las palmas.” 
"Ya estás desnudo. No hay razón para no seguir a tu corazón."

“Para gobernar locos es menester gran seso y para regir necios, gran saber.” 

domingo, 28 de junio de 2015

REINA DOÑA SANCHA DE LEÓN

Sancha de León (1013 - 7 de noviembre de 1067), hija legítima de Alfonso V de León y de la reina Elvira Menéndez, fue infanta y la reina de León, convirtiéndose su marido, el conde de Castilla Fernando I, en rey consorte pero con poder efectivo a la muerte de Bermudo III de León, hermano de la reina Sancha, que perdió la vida en la Batalla de Tamarón.
Sancha era la hija de Alfonso V de León y de su esposa, la reina Elvira Menéndez, y hermana de Bermudo III de León, que sucedió a su padre en el trono leonés. Sancha era la heredera de los derechos al trono del Reino de León como hija del rey Alfonso V y hermana de Bermudo III, derechos que transmitió a sus hijos. Sin embargo fue su marido Fernando el que fue ungido rey de León un año después de la muerte de Bermudo, debido a que en aquellos tiempos no se reconocía a las mujeres como reinas con poder efectivo. Esto no ocurrió hasta la coronación de su nieta Urraca I de León, primera reina de Hispania.
Abadesa seglar del monasterio de San Juan y San Pelayo, estuvo prometida con García Sánchez, conde de Castilla. Cuando iba a conocer a la infanta, éste fue asesinado por la familia Vela en las calles de León el 13 de mayo de 1028.
La Iglesia Católica la venera como beata. Junto a su esposo ordenó la construcción de la Colegiata de San Isidoro, en la ciudad de León, donde se depositaron las reliquias del Doctor Hispalense, que habían sido traídas desde Sevilla.
Contrajo matrimonio con Fernando I de León, hijo del rey Sancho Garcés III de Pamplona y Muniadona. De esta unión nacieron:
·         Urraca de Zamora (c. 1033–1101)
·         Sancho (1038–1072), rey de Castilla como Sancho I, y de León como Sancho II (1065–1072).
·         Elvira, (m. 1101), señora de Toro.
·         Alfonso (1040–1109), rey de León (1065–1072) y de León, Castilla y Galicia (1072–1109), como Alfonso VI.
·         García (1042–1090), rey de Galicia (1066–1071 y 1072–1073).
Falleció en la ciudad de León el día 7 de noviembre de 1067.  En el mismo panteón fueron sepultados, además de sus padres, hermano y esposo, los restos mortales de tres de sus hijos; los de su hija Elvira de Toro, los de Urraca de Zamora y los de García de Galicia.
En el sepulcro de piedra en el que fueron depositados los restos mortales de la reina Sancha fue esculpida la siguiente inscripción latina:
H. R. SANCIA REGINA TOTIUS HISPANIAE, MAGNI REGIS FERDINANDI UXOR. FILIA REGIS ADEFONSI, QUI POPULAVIT LEGIONEM POS DESTRUCTIONEM ALMANZOR. OBIIT ERA MCVIII. III N. M.
Que traducido al castellano viene a decir:

Aquí yace Sancha, reina de toda Hispania, esposa del gran rey Fernando e hija del rey Alfonso, que pobló León después de la destrucción de Almanzor. Falleció el día 3 de noviembre de la era mil ciento ocho años.

Citas Célebres:
"El modo de dar una vez en el clavo es dar cien veces en la herradura."
"Es intentando lo imposible como se realiza lo posible
"La imaginación consuela a los hombres de lo que no pueden ser. El humor los consuela de lo que son."
"La imaginación tiene sobre nosotros mucho más imperio que la realidad." 
"La imaginación gobierna al mundo." 
"La raza humana está controlada por su imaginación." 
"La imaginación es más importante que el conocimiento."
"Pensar es como vivir dos veces." 
"La inteligencia es la función que adapta los medios a los fines."
"La inteligencia no podría representar mucho tiempo el papel del corazón." 
"Las mentes brillantes manejan ideas; las mentes corrientes hablan de actualidades; las mentes mediocres hablan de los demás."
"La inteligencia no es, de por si, una aristocracia con privilegios y sin deberes, sino apenas un instrumento potencial con ineludibles responsabilidades sociales." 
"Todos los triunfos nacen cuando nos atrevemos a comenzar." 
"Para crecer hay que renunciar temporalmente a la seguridad." 
"El arte de vencer se aprende en las derrotas."