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lunes, 23 de noviembre de 2015

FACHADA MUSEO DE AMERICA



Citas célebres:
“La libertad no la tienen los que no tienen su sed.”
“Ese débil método de educación al que solemos llamar indulgencia, destruye toda la fuerza del alma y del cuerpo.” 
“La pereza anda tan despacio que la pobreza la alcanza enseguida.”
“El hombre es un experimento; el tiempo demostrará si valía la pena.” 
“La política es casi tan emocionante como la guerra y no menos peligrosa. En la guerra podemos morir una vez; en política, muchas veces.” 
“La muerte es una vieja historia y, sin embargo, siempre resulta nueva para alguien.” 
“Una de las mayores pruebas de mediocridad es no saber reconocer la superioridad de los demás.” 
“Es increíble la fuerza que el alma puede infundir al cuerpo.” 
“Los hijos heredan las culpas de los padres.” 
“El matrimonio es la única aventura integral.” 
“Lo peor es fallar con ideas ajenas.” 
"La gente buena, si se piensa un poco en ello, ha sido siempre gente alegre."
“Todos somos iguales ante el deber moral.” 
“Uno tiene que ir muy lejos, para saber hasta dónde se puede ir.” 
"Me convencí de que dudar de todo es carecer de lo más preciso de la razón humana, que es el sentido común.” 
“Creo que si miráramos siempre al cielo, acabaríamos por tener alas.” 
“Tu tiempo es limitado, de modo que no lo malgastes viviendo la vida de alguien distinto.” 
"La constancia y el estudio hacen a los hombres grandes, y los hombres grandes son el porvenir de la patria.” 
“Antes de desear ardientemente una cosa, debemos cerciorarnos cuidadosamente de la felicidad que proporciona al que la posee.” 
“Es feo ser digno de castigo, pero poco glorioso castigar.” 

"Sólo comprendemos aquellas preguntas que podemos responder.”

lunes, 16 de noviembre de 2015

CONGRESO DE LOS DIPUTADOS - MADRID

Descripción del edificio.
Fachada principal-
La fachada principal recae a la Carrera de san Jerónimo, una de las vías principales de la ciudad de Madrid. Constituye una de las obras maestras del Neoclasicismo en España, a pesar de lo tardío de su construcción (el edificio fue concluido mediado el siglo XIX), y la obra más conocida de su arquitecto, Narciso Pascual y Colomer.
El arquitecto creó una fachada de tipo palacial de reminiscencias renacentistas, en dos pisos, el primero almohadillado y el segundo de ventanales con frontones rectos. Como entrada monumental, dispuso un gran pórtico de seis columnas de estilo corintio que soportan un frontón triangular, decorado por un bajorrelieve representando a España con la Constitución, acompañada a ambos lados por imágenes que idealizan la Fortaleza, la Justicia, el Valor, las Ciencias, la Armonía, las Bellas Artes, la Agricultura, el Comercio, los Ríos, la Abundancia y la Paz, obra maestra del escultor Ponciano Ponzano. El pórtico, de fuerte influjo clasicista, protege las puertas de bronce que dan acceso al edificio y que sólo se utilizan cuando el Rey realiza la solemne apertura de sesiones del Congreso. La entrada de uso habitual se encuentra en un lateral del edificio, en la calle Floridablanca, cerrada al tráfico y convertida en lonja de acceso.
Delante del cuerpo central se abre una monumental escalera, flanqueada por los elementos más característicos e icónicos del edificio: dos monumentales leones, obra de Ponciano Ponzano, fundidos en 1866, según reza una inscripción al pie de las esculturas, con los cañones capturados al enemigo en la Guerra de África de 1860. La cultura popular los ha nombrado como Daoíz y Velarde, en honor de los dos capitanes insurrectos muertos durante el levantamiento del dos de mayo.
Interior.
La planta baja recoge los espacios más significativos: Salón de Sesiones, Sala de Conferencias, Presidencia del Congreso, Sala de Ministros y Biblioteca.
Sala de Sesiones.
El más conocido espacio del Palacio, de forma semicircular, alberga la sala del plenario del Congreso de los Diputados, también conocida como "hemiciclo". En la cabecera se encuentra un tapiz con el escudo nacional, flanqueado por dos esculturas en mármol de Carrara blanco, con las efigies de los Reyes Católicos. Junto a ellas, dos lienzos, siendo uno de ellos María de Molina presenta a su hijo Fernando IV en las Cortes de Valladolid de 1295, pintado por Antonio Gisbert en 1863, y el otro El juramento de los diputados de las Cortes de Cádiz de 1812, obra de José Casado del Alisal, de 1863. En la parte alta del testero se localizan cuatro efigies que simbolizan la Marina, la Agricultura, el Comercio y las Ciencias, esculpidas por Sabino Medina, además de dos pinturas a cada lado, en forma triangular, del Decálogo y el Evangelio, obra de Carlos Luis de Ribera.
Frente al testero se sitúa la Presidencia y miembros de la Mesa del Congreso, y la tribuna de oradores. Enfrente los escaños donde se sitúan los miembros del Gobierno y los diputados, y por encima de los mismos, el espacio reservado a los invitados, prensa, cuerpo diplomático, público y a los senadores cuando las cámaras se reúnen en sesión conjunta. Es de destacar que en los arquitrabes de las tribunas están representados los escudos de todas las provincias españolas.
El hemiciclo está cubierto por una bóveda de 50 metros, con una pintura central, representando a la reina Isabel II rodeada de personajes de la historia de España, entre los que destacan El Cid, Cristóbal Colón y Miguel de Cervantes; todo ello rodeado de representaciones de las virtudes cardinales y alegorías de legisladores de todas las épocas. El autor de esta obra fue Carlos Luis de Ribera. La estructura sufrió daños por impacto de bala en el Golpe de Estado en España de 1981.
Salón de Conferencias.
Al lado del Salón de Sesiones, en línea recta hacia la puerta principal de las Cortes, se encuentra el Salón de Conferencias, llamado también Salón de los Pasos Perdidos.
La estancia está profusamente decorada al estilo isabelino, con bajorrelieves y molduras en estuco de estilo neoplateresco. El centro de la misma está ocupado por una espléndida mesa, con adornos de bronce y nácar y tablero de ágata, donada por la reina Isabel II. En la bóveda se encuentran los bustos de políticos de la misma época y cuadros que representan los continentes. En las paredes, doce cuadros representativos de los reinos que componen España y algunas provincias, así como los ríos más importantes: Ebro, Tajo, Duero y Guadalquivir.
Vestíbulo principal.
Se trata de una estancia de forma ovalada que sirve de acceso desde el pórtico de entrada, y que por tanto sólo se utiliza en momentos solemnes. Estucos polícromos imitando mármoles y jaspes decoran sus paredes. Preside la estancia una estatua de la reina Isabel II, obra de José Piquer. En uno de los laterales se encuentra una mesa que fue utilizada en las Cortes de Cádiz.
Biblioteca.
La biblioteca está situada en el ángulo que forma la planta baja, y es obra del arquitecto Arturo Mélida, de 1889. Con tres pisos de altura, alberga cerca de 210.000 volúmenes y es, junto al archivo, custodio de los documentos de las Cortes desde su apertura.
Conservación.

En 2013, durante obras de reforma del edificio, se detectaron graves problemas en la techumbre del edificio, que ocasionaron goteras sobre el Salón de sesiones. Está previsto que sean subsanados y reparados en el curso de las citadas obras.

Citas Célebres:
“Los derechos se toman, no se piden; se arrancan, no se mendigan.” 
"Los cabellos grises son los archivos del pasado."
“Más vergonzoso es desconfiar de los amigos que ser engañados por ellos.” 
“En un mundo de fugitivos el que transita el justo camino, parece huir.” 
“Muchos creen que tener talento es una suerte; nadie que la suerte pueda ser cuestión de tener talento.”
“Latoso es el que nos quita la soledad y no nos da compañía.” 
“Amigo, oculta tu vida y propaga tu espíritu.” 
“Si hubiéramos de destruir todos los sueños y visiones de los hombres, la tierra perdería su forma y su colorido, y nos adormeceríamos en la más triste estolidez.” 
“Prefiero la ignorancia a un saber afectado.” 
“La paz más desventajosa es mejor que la guerra más justa.” 
“La virtud de los padres es una gran dote.” 
“Quien pretenda una felicidad y sabiduría constantes, deberá acomodarse a frecuentes cambios.” 
“Quien tiene un alma novel es señor de su señorío.” 
“La conciencia reina, pero no gobierna.” 

“Los que lo tienen todo, y no a ti, Señor, se ríen de aquellos que no tienen nada sino a ti.” 


miércoles, 24 de junio de 2015

Alfonso II de Asturias

Alfonso II de Asturias (c. 760–842), apodado el Casto fue rey de Asturias en dos periodos distintos: primero, en el año 783, y posteriormente, entre los años 791 y 842, en que falleció.
Durante su reinado, que abarcó un periodo de cincuenta y un años, se consideró descubierta en Compostela la mítica tumba del Apóstol Santiago.
Era hijo de Fruela I y Munia. Nació en Oviedo hacia el año 760. Al morir su padre quedó al cargo de su tía Adosinda, esposa del rey Silo; aunque hay una tradición que dice que fue llevado al monasterio de Samos, en Galicia. Durante el reinado de Silo desempeñó el gobierno del Palacio. A la muerte de éste es elegido rey gracias al apoyo de su tía Adosinda y de los magnates de la corte, pero su tío Mauregato organizó una fuerte oposición y consiguió deponer a Alfonso, que buscó refugio en Álava entre sus parientes maternos.
Cuando Bermudo I renuncia al trono debido a su derrota en la batalla de Burbia, Alfonso regresa a Asturias y es proclamado rey el 14 de septiembre de 791. Traslada la capital del reino a Oviedo, y, a pesar de los saqueos de esta ciudad en 794 y 795 o la derrota de las Babias (18 de septiembre de 795), comienza la Reconquista
Se sabe que mantuvo contactos con el emperador Carlomagno, pues hay constancia de que tres delegaciones de la Gallaecia viajaron a la corte de los francos en los años 796, 797 y 798, aunque se desconocen los asuntos de los que trataron. Por una parte, se piensa que pudo ser para mantener la integridad de su reino frente a los ataques de los hermanos musulmanes Ibn-Mugait en el oriente de Asturias. Por otra, se cree que pudieron tener relación con la herejía adopcionista contra la que Carlomagno combatía activamente.
Saqueó Lisboa en 798 aprovechando disensiones en el gobierno de Córdoba y venció a los musulmanes en Lutos (794), Narón y en Anceo (825). También combatió en el río Orón (816), enfrentamiento que quedó en tablas. Gracias a las victorias sobre los musulmanes, afianza su presencia en Galicia, León y Castilla, que reorganizará políticamente.
Fijó su corte en Oviedo, en donde construyó varias iglesias y un palacio. En la actualidad sólo quedan restos de la iglesia de San Tirso. En las afueras de los límites del Oviedo de su época levantó la iglesia de Santullano.
La situación interna del reinado de Alfonso II tuvo un momento de gravedad entre los años 801 y 808, cuando el rey fue obligado a retirarse al monasterio de Ablaña ante la presión de un grupo nobiliario. Recuperó el trono gracias al noble Teudano, poniendo en marcha desde ese momento una importante labor de reorganización del reino, vinculándose a la herencia visigoda para reforzar el poder real. El autor anónimo de la Crónica Albeldense manifiesta que Alfonso restauró en Oviedo "todo el orden gótico toledano, tanto en la Iglesia como en Palacio".
La Crónica Sebastianense dice de él que murió en 842 «tras haber llevado por 52 años casta, sobria, inmaculada, piadosa y gloriosamente el gobierno del reino».
La tradición afirma que bajo su reinado se produjo el descubrimiento de la tumba del Apóstol Santiago por un ermitaño en Compostela (814), hecho que convirtió a este lugar en uno de los más importantes centros de peregrinación de toda la cristiandad.
Sepultura.
Después de su defunción, el cadáver del rey Alfonso II recibió sepultura en el Panteón de reyes de la iglesia de Ntra. Sra. del Rey Casto de Oviedo, que el monarca había ordenado erigir, y en el que también fue sepultada su esposa, la reina Berta, según refiere el Cronicón de Cardeña.2 Junto a la entrada al panteón real, se encontraba el sepulcro que contenía los restos del rey Alfonso II, alzado dos pies sobre el suelo, y cubierto por una tapa acofrada carente de adornos y de inscripción. Sin embargo, la tradición y el lugar preeminente que ocupaba dicha tumba señalaban, en opinión de diversos historiadores, que en ella reposaban los restos del fundador de la iglesia y del panteón real.
No obstante, debido a la reconstrucción del Panteón de reyes de la Catedral de Oviedo, llevada a cabo a comienzos del siglo XVIII, resulta imposible en la actualidad identificar e individualizar los restos mortales del rey Alfonso II el Casto, que se cuenta entre los allí sepultados.
Nupcias.
Contrajo matrimonio con Berta, emparentada según algunos historiadores con la Casa real francesa. Sin embargo, las crónicas de la época señalan que el rey Alfonso II no mantuvo relaciones íntimas con su esposa y que falleció sin dejar descendencia.
Reinado: 791–842.
Nacimiento: c. 760 en Oviedo.
Fallecimiento: 842 en Oviedo.
Entierro: Panteón de reyes de la Catedral de Oviedo.
Predecesor: Bermudo.
Sucesor: Ramiro I.
Familia:
Dinastía: Dinastía Astur-Leonesa.
Padre: Fruela I.

Madre: Munia

Citas Célebres:
“Los grandes incendios nacen de las chispas pequeñas.” 
“Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.”
“No impongas a nadie lo que tu mismo no puedas soportar.” 
“Al amor, al baño y a la tumba, se debe ir desnudo.” 
“Un radical es alguien con los pies firmemente plantados en el aire.” 
“Es preciso prestarse a los otros, pero no darse sino a uno mismo.” 
“Hay velas que lo alumbran todo, menos su propio candelabro.” 
“Los hombres buenos y bellos se conquistan con gentilezas.” 
“Si no puedes avanzar una pulgada, retrocede un pie.” 
“Engarza en oro las alas del pájaro y nunca más volará al cielo.” 


“Manos blancas no ofenden.”
“La cabra siempre tira al monte.”
“Las cosas de palacio van despacio.”
“En casa del herrero, cuchillo de palo.”
“El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.”